Dos años más tarde se convirtió en el segundo goleador más joven de la liga argentina, una marca que aún conserva Diego Maradona.
R. En mi carrera fui consciente de que no iba a jugar siempre estando en los clubes en los que he estado.
Imagínese si con esos delanteros yo iba a la prensa y decía que iba a jugar siempre.
Por ejemplo Ronaldinho tuvo su máximo apogeo en el Barça, pero eso solo lo llevo a ganar uno o dos Balones de Oro; Messi lleva cinco.
R. Cuando empecé a jugar en River un aficionado me pidió un autógrafo y yo no quise firmarlo.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/04/01/actualidad/1459546576_375745.html
