Aunque consiguieron evitar que se destruyera maquinaria única en el mundo, casi todo en la fábrica había sido desmantelado.
«Hubo momentos que pensamos que realmente era un proyecto imposible», nos explica el CEO de The Impossible Project, Oskar Smolokowski.
Había nacido The Impossible Project.
En 2008, el biólogo austriaco Florian Kaps salvó in extremis la última fábrica de Polaroid aún en pie.
Pero el tiempo y los avances —unidos a décadas de mala gestión, todo sea dicho— llevaron a la Polaroid a la extinción.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/07/04/tentaciones/1467636296_510583.html
