Marcelo Bielsa es ante todo fe en los principios, en los futbolísticos y en los humanos.
Por todas esas cosas, y no por su obsesión futbolística, por su minuciosidad en el tratamiento de este juego, por su colección de anécdotas —no todas reales—, se le conoce como El Loco Bielsa.
Ese juego no va con Marcelo Bielsa: prefiere estar un año sin entrenar que entrenar un día sintiéndose engañado.
Fuera o no exactamente eso lo que ocurrió, Bielsa siempre actuó en conciencia más allá de que sus reacciones puedan parecer o ser iracundas en muchos momentos.
Bielsa siempre ha salido por culpa de lo que él ha considerado engaños, promesas incumplidas, desconfianza con los gestores o alteraciones de contrato.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/07/12/america/1468276775_480908.html
