El clima de psicosis colectiva que vive el país tras los atentados ha provocado también que se sucedan falsas alarmas.
«Los resultados provisionales de la investigación indican que habrían planeado atentar en Bélgica», señala el comunicado remitido por el Ministerio Público.
El nivel actual indica la existencia de «una amenaza posible y creíble» y prolonga la presencia militar en las calles del país.
Ante las dificultades para comunicarse con la policía, el despliegue policial se mantuvo durante horas hasta que se aclaró el malentendido.
También a finales de junio, la presencia de un paquete sospechoso que finalmente se demostró inofensivo interrumpió durante horas el tráfico ferroviario.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/07/30/actualidad/1469868574_855572.html
