Como ahora ocurre con sus seguidores, entre los que, además de Valls, figura el ministro de Economía, Emmanuel Macron.
François Mitterrand lo nombró primer ministro en 1988 pese a ser su encarnizado rival a la hora de imponer sus respectivas líneas en la izquierda francesa.
Su corriente pasó a denominarse “segunda izquierda” y él mismo llegó a autodefinirse como “socialdemócrata” unas veces o “socialliberal” otras.
“Un soñador realista, un reformista radical, una gran figura reformista, una gran figura de la República que encarnaba un socialismo que conciliaba utopía y modernidad”.
Antes, en 1993, ya propugnó un “bing-bang” en la izquierda, algo parecido a lo que ahora reclaman Valls y Macron.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/07/02/actualidad/1467487778_717757.html
