El perro, que seguía al adolescente desde el campamento, bajó hacia el cañón y se quedó junto a él.
Treviño, perdido dos noches en el bosque, tuvo un compañero inesperado: Max, un perro labrador que no se separó de él hasta que fueron rescatados este martes.
En ese momento la Sierra Madre Oriental mexicana se lo tragó durante más de 40 horas.
Aunque la familia quiere adoptarlo, el perro se quedó en Galeana con su dueño.
La aventura de Treviño y Max se quedará para siempre en la Sierra Madre.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/07/21/mexico/1469054699_397233.html
