Más de seis años se prorrogó esta situación del conocido en Cádiz como funcionario fantasma que ahora se ha visto obligado a devolver dinero de las nóminas que le reclamaba el Ayuntamiento gaditano.
Concretamente y tal como publica Diario de Cádiz, ya ha tenido que devolver 27.000 euros, en concepto de nóminas cobradas por no ir a trabajar.
En la empresa municipal Aguas de Cádiz hacía años que no le veían, tantos que incluso el despacho acristalado que tenía se convirtió en un pasillo.
En el Ayuntamiento pensaban que estaba en la entidad gestora de las aguas y allí que trabajaba en el consistorio.
Pero, lo cierto, es que su puesto de trabajo no estaba ya en ningún sitio, aunque sí cobraba mensualmente por ello.
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/08/04/actualidad/1470323501_349034.html