Así fue como Enrique Ochoa Reza se convirtió el martes en el nuevo presidente del PRI.
Solo Hugo Díaz Thome, un exdiputado federal de modesto perfil, osó contravenir los designios de Peña Nieto para buscar la gloria partidista.
Los homicidios crecieron un 84%, los secuestros 94% y las extorsiones 130%”, dijo Ochoa.
“Debemos reaccionar y denunciar la corrupción de los Gobiernos emanados de nuestras filas, exigir su fiscalización e incluso su destitución”, dijo Ochoa ante los aplausos de la grada.
“Lo peor es el silencio y la omisión”, dijo Ochoa, quien prometió públicamente evitar premiar con candidaturas a militantes sobre los que recaigan sospechas de corrupción.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/07/13/actualidad/1468376701_200274.html
