¿Tiene sentido considerar parte del mismo grupo a un país economía de esta envergadura y a Brasil?”, se pregunta.
Un año más tarde, la economía brasileña crecía un 7,5%, y el país se postulaba como nueva superpotencia mundial.
Más allá de la potencia de su crecimiento, la diversidad de los problemas que cada uno de estos emergentes arrastra pone en duda incluso el propio concepto de BRICS.
“De las cinco economías BRICS, cuatro se han ralentizado e incluso contraído en 2015.
En Sudáfrica, los cuellos de botella de suministro de energía crónicos son un factor importante detrás del crecimiento débil”.
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/08/20/actualidad/1471689474_658507.html
