No importaba que nuestra boca permaneciera de color rojo por horas, comer esas maravillas valían la pena.
No había nada mejor que echarte una o dos horas de las Fantasías animadas de ayer y hoy (como se conocen en México a las viejitas de Bugs Bunny y Warner Brothers).
Son dos de las paletas que más disfrutábamos comer en verano y que tristemente ya no se comercializan.
Comer paletas y helados la mayor parte de los días, jugar durante horas en la calle y organizar excursiones a la ciudad hicieron de esa época del año algo inolvidable.
No hay nada que se le compare a ver caricaturas en pijama hasta el mediodía o 1 de la tarde.
Fuente: http://elpais.com/verne/2016/08/03/mexico/1470182770_148746.html
