Las salidas de tono de Trump no son nuevas, pero pocas veces había sumado tantas y tan gruesas en tan poco tiempo.
Trump difícilmente tendrá más semanas tan malas como esta; Hillary Clinton no puede bajar la guardia.
Trump conecta mejor con la base republicana que los líderes tradicionales del partido.
A falta de tres meses para las elecciones presidenciales de Estados Unidos, y cuando la campaña de Donald Trump empieza a presentar signos de descomposición, el candidato republicano intenta dar un volantazo.
Ahí está su victoria clara en las primarias y las recientes cifras de recaudación récord, procedente de pequeños donativos.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/08/06/opinion/1470507874_520682.html