La colección también ha dado lugar a un libro, recién publicado, Mauvais genre (Éditions Textuel), que traza una historia anónima del travestismo durante el último siglo.
El conjunto recorre los cambios en el significado social del travestismo, a través de imágenes que no fueron tomadas para ser expuestas en público.
La depresión económica y el clima de preguerra hicieron que estos ejemplos de travestismo lúdico cayeran en desuso, “aplastados por el conformismo moral de los años treinta”, como apunta Bard.
La vida estudiantil suponía un paréntesis en el que la bisexualidad estaba tolerada, antes del acceso a la vida adulta.
Esta firme prohibición no impidió que parte de la humanidad siguiera vistiéndose con el atuendo del género opuesto.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/08/22/actualidad/1471890289_265712.html
