En el mejor de los casos, Trump es apenas un anuncio de lo que nos depara el futuro.
Ahora mismo, la candidata demócrata, Hillary Clinton, ha declarado su disposición a revisar los tratados comerciales con México (algo que ella ya había anticipado pero que ha acentuado a partir de la actitud de Trump).
Incluso si Trump gana, muchas de sus amenazas no pasarán de simples promesas de campaña.
Lo que hasta hace algunos meses parecía una broma puede dar lugar a la peor crisis que el país haya padecido en mucho tiempo.
El norte del país, la zona más próspera, opera en función de una relación simbiótica con el sur norteamericano.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/07/27/mexico/1469651277_830778.html
