Los investigadores creen que una mezcla de disputas con sus compañeros de clase y problemas psiquiátricos llevaron al joven a ejecutar su plan asesino.
El joven invitó a través de una cuenta de Facebook falsa a todos los que lo desearan a acudir al lugar que terminaría convirtiéndose en una carnicería humana.
Además de varios artículos y libros, la policía encontraron en la habitación el libro «Amok en la cabeza.
La policía patrulla un edificio cercano al lugar del tiroteo, el viernes.
«Me caía bien, no podía creer que hiciera algo así hasta que me asomé al balcón y vi a la policía», explica el menor.
Fuente: http://internacional.elpais.com/internacional/2016/07/23/actualidad/1469280012_930534.html