Es decir, la paz no puede ser para el pueblo, pero sin el pueblo, a modo de paz ilustrada.
Por todo ello, es posible una paz justa para Colombia, y. como presidente de FIBGAR, seguiremos trabajando para que la paz no sea la historia de una ilusión desvanecida.
La paz se firma en unas horas y sin embargo la alegría no es plena entre la ciudadanía colombiana.
Hoy día 26 de septiembre en Cartagena (Colombia) es uno de esos días en los que uno se encuentra con sensaciones contradictorias.
Pero además, este acuerdo debe servir para lograr conquistas sociales en Colombia.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/26/actualidad/1474910867_497180.html