Le ha comprado una casa a su madre e invierte parte de sus ingresos en centros donde se enseña ajedrez a niños.
Nacer en Katwe es ser un marginado en Uganda.
La confianza en sí misma que muestra ahora contrasta con la cara de asombro que tenía en la Olimpiada de Janti Mansiisk (Rusia) en 2010.
Nacer en Uganda es ser un marginado en África.
Y cuando vuelve a Kampala ya no tiene que explicar más veces que ha vuelto a montar en “el pájaro plateado”.


Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/09/08/actualidad/1473366345_926215.html