“No es tan difícil llegar a ser virgen a los 33”, admite, “solo tienes que estar centrada en otras cosas e ir un poco a contracorriente.
A partir de los 24 ó 25 la virginidad no deseada puede empezar a ser incómoda y provocar preocupación y malestar”.
Hay que limitarse a no hablar del tema cuando la conversación deriva hacia el sexo o, si te preguntan, inventarte alguna historia creíble”.
Si alguna vez pierdo el juicio y me ven en ésta, autorizo a cualquiera que lea esto para que firme mi eutanasia.
Esto puede generar una espiral de angustia del tipo: quiero dejar de ser virgen pero enfrentarme a mi primera relación me produce miedo, por lo que lo voy postergando.
Fuente original: La virginidad a los 35 no es solo cosa de Japón (también de Silicon Valley) | S Moda EL PAÍS
