Jaime GUERRERO

OAXACA, (#pagina3.mx).- Más de 38 mil unidades económicas fueron afectadas en el Istmo de Tehuantepec tras el sismo del 7 de septiembre, así como con una actividad económica desplomada al 40 por ciento en la capital del estado, reportó el presidente de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco), Juan Albisúa, señaló que ésta es una de las peores crisis del sector económico en los últimos años.

En tanto, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), reportó que en Oaxaca 251 mil 847 negocios que fueron afectados por los sismos del 7 y 19 de septiembre.

De acuerdo con una encuesta, la dependencia federal afirma que las afectaciones en la entidad representan el 24.6 por ciento del total de establecimientos comerciales. Sin embargo, el 90 por ciento no ha recibido ningún tipo de ayuda para la reparación, sólo el 10 por ciento ha contado con apoyo gubernamental.

A nivel nacional, los fenómenos naturales afectaron en total dos millones 41 mil 380 negocios en ocho estados del país, de un padrón de cinco millones 654 mil 14.

Las entidades más dañadas son el Estado de México con 664 mil 785 establecimientos; Ciudad de México con 452 mil 939; Puebla con 339 mil 601; Oaxaca con 251 mil 847; Chiapas con 238 mil 333; Guerrero con 202 mil 092; Morelos con 109 mil 852; y Tlaxcala con 79 mil 609.

Por lo pronto, el presidente de la Canaco en Oaxaca, consideró que incluso es superior a la que atravesaron el año pasado con el multibloqueo carretero realizado por integrantes de la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) quienes por varias semanas se manifestaron en contra de la reforma educativa.

En reunión de cámara, quienes integran el consejo de la Canaco manifestaron su preocupación por la semiparalización económica. Consideraron que, si bien en la capital no hubo daños en infraestructura ni pérdida de negocios, el desplome económico esta originado por la reducción por ahorros para enfrentar una contingencia como por el temor que aún prevalece en la ciudadanía a estar frente a un sismo fuera de su hogar.

Los giros comerciales en donde no ha parado la actividad son los de venta de alimentos y víveres, cuya compra se ha incrementado tanto por la ayuda enviada al Istmo como por la prevención que han tomado en algunos hogares de tener alimentos no perecederos disponibles por emergencia.

“Esta todo detenido, los que no están directamente involucrados con los abarrotes, están detenidos. Las papelerías dentro de las más afectadas por la suspensión de clases de manera lógica. Hay una situación de parálisis económica”, declaró.

El presidente de la Canaco consideró urgente emprender mecanismos para la circulación de dinero para reactivar la economía.

Durante el año pasado la entidad vivió una fuerte crisis económica por desabasto en algunos insumos como gasolinas y alimentos cuyo acceso se tornó complicado por la toma de estaciones de servicios y puntos carreteros por parte de los maestros de Oaxaca.