Jaime GUERRERO
OAXACA, (#pagina3.mx).- Según la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (Envipe) 2017 que realiza el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), las medidas preventivas en el 2016, presentaron un gasto estimado para los hogares de Oaxaca que asciende a los 2 mil 263.4 millones de pesos.
La misma encuesta estima que durante el 2016 la inseguridad representó un costo de 5 mil 647 pesos por persona afectada.
A nivel nacional el costo total a consecuencia de la inseguridad y el delito en hogares en 2016 representó un monto de 229.1 mil millones de pesos, es decir el 1.1 por ciento del Producto Interno Bruto.
La aplicación de medidas preventivas, y constittuye el 6.1% de pérdidas económicas a consecuencia del delito, así como los gastos a consecuencia a los daños a la salud
Para 2016, el dinero destinado por la ciudadanía oaxaqueña para protegerse del delito en hogares representó un monto estimado de 4 mil 713.2 millones de pesos, según la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (Envipe) 2017 que realiza el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Durante la presentación de los resultados de la Envipe para Oaxaca, el Inegi destacó que más aún que el costo del delito es casi comparable con el dinero que se destinará para la reconstrucción de Oaxaca a través del dinero depositado en los monederos electrónicos.
La Envipe señala que las medidas preventivas presentaron un gasto estimado para los hogares de Oaxaca que asciende a los 2 mil 263.4 millones de pesos.
A nivel nacional el costo total a consecuencia de la inseguridad y el delito en hogares en 2016 representó un monto de 229.1 mil millones de pesos, es decir el 1.1 por ciento del Producto Interno Bruto.
El costo, se refiere al dinero que destinaron los oaxaqueños a medidas preventivas como cambio o colocación de cerraduras y candados, cambio de puertas o ventanas, acciones conjuntas con los vecinos o la compra de un perro guardia.; de igual manera se consideran pérdidas económicas a consecuencia del delito como son el robo de objetos; y finalmente los gastos consecuencia de los daños a la salud.
Se estima que durante 2016 el 23.7 por ciento de los hogares en el estado tuvo al menos una víctima de delito; la cifra es menor si se compara a nivel nacional en donde el 43.2 por ciento de los hogares tuvo al menos una víctima del delito.