Pedro Matías

OAXACA, OAX. (pagina3.mx).- En México “estamos tan enfermos que se buscan los escaños para tener impunidad. Y no puedes tener impunidad. El fuero es para que puedas expresarte libremente en tribuna sin tener consecuencias, no es para cubrir desfalcos, violar derechos humanos o para cubrir casitas blancas, azules y amarillas”, afirmó la activista Cristina Auerbach.

La representante de la Organización Familia Pasta de Conchos (OFPC) calificó de “lamentable que a todas estas gentes que se les criticó por corrupción y abusos ahora les den impunidad para seguir cometiendo delitos”, a través de candidaturas en este corrompido sistema político mexicano.

“Estamos tan mal que los hermanos Humberto y Rubén Moreira gozan de total impunidad en su partido político y ahora al líder sindical minero Napoleón Gómez Urrutia lo postula Morena como candidato plurinominal al Senado de la República.

Antes de participar en el Segundo Encuentro Estatal: Aquí Decimos Sí a la Vida, No a la Minería, porque el gobierno federal ha entregado más 300 concesiones mineras en el estado de Oaxaca, advirtió que “es infame que la minería esté en territorios como Oaxaca que cuenta con reservas naturales y gran riqueza de la biodiversidad”.

Recordó que ya pasaron “dos sexenios, tres presidentes (Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto), varios secretarios de gobernación y no se atiende las condiciones de pasta de conchos con documentos y fotografías lo que viene denunciando desde hace 12 años, pero nos han ignorado. Las Heridas han sido documentadas e ignoradas”.

Es lamentable que “robarse una vaca (en Coahuila) es un grave delito pero matar minero no. Matar mineros no es delito en ningún lado porque no hay sanción para las empresas que gozan de absoluta impunidad”.

En su informe que presentaron recientemente, dijo, que consta de 1900 a octubre de 2017, en ese periodo murieron 3 mil 130 mineros de carbón y los únicos que nos han sido rescatados en México un inglés y los 63 mineros de Pasta de Conchos siguen bajo tierra por lo que los deudos insisten en sus demandas de rescate de los restos, verdad y justicia, sanción a los responsables y reparación del daño.

La explosión en la mina Pasta de Conchos, en Coahuila, ocurrió el 19 de febrero de 2006, misma que fue causada por una caprichosa acumulación de gas y por un sistema de ventilación insuficiente y por precarias condiciones de seguridad y mantenimiento en que (la empresa) Grupo México mantenía sus instalaciones.

El informe El carbón rojo de Coahuila: aquí se termina el silencio –elaborado por la organización Familia Pasta de Conchos con el apoyo de la oficina en México y el Caribe de la Fundación Heinrich Böll– resalta que de 1900 a la fecha en la región carbonífera de Coahuila han perdido la vida 3 mil 103 mineros en explosiones y siniestros causados por negligencia de las empresas.

Aunque han sido atacadas vía bots por gente de Morena por cuestionar la candidatura de Napoleón Gómez Urrutia alegando que “este informe es muy oportuno”, sin embargo, aclararon que desde 2007 vienen denunciado este problema que traía el papá Napoleón Gómez Sada de 1934 a 2001 y que heredó a su hijo Napoleón Gómez Urrutia que realiza contratos de protección con las empresas sin importarle los sindicalizados.

Considera que lo que se vivió en Pasta de Conchos “es una advertencia para los estados del sur donde están entrando con tanta fuerza las empresas mineras donde el gran ausente es el Estado”.

Y es que empresas mineras “utilizan el aparato del Estado para protegerse, criminalizar la protesta social o ayudarle a la empresas conseguir todos los documentos”.