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Diana Manzo

Ixtaltepec, Oax.- El amor por la tierra la heredó de sus abuelos y padres, Gloria Antonio Enríquez logró estudiar una carrera profesional pero nunca dejó de cosechar sus cultivos y cuidar de sus ganados, es ejidataria y desde hace 30 años mantiene una resistencia contra Petróleos Mexicanos (Pemex), empresa que montó ductos en sus tierras sin su consentimiento y sin contrato.

El terreno de Gloria es de 3 hectáreas y Pemex ubicó dos líneas de ductos, el 39 y 41 que contienen amoniaco y gasolina y al igual que otros 60 ejidatarios no reciben un solo peso por el derecho de vía debido a que la empresa se justifica de tener un contrato que supera los 31 años  de haberse firmado con un comisariado sin consultar a los duelos de las tierras.

En la exigencia de sus derechos constitucionales , en el 2015  Gloria fue  arrestada junto con otros cinco ejidatarios por elementos de la Procuraduría General de la República (PGR) y por unas cuantas horas estuvo recluida en el penal de Tanivet en la capital oaxaqueña.

Con mucho coraje recuerda como los elementos de la PGR la abordaron cuando se dirigía a la capital oaxaqueña y le exigieron que se subiera a la camioneta, se la llevaron y la encarcelaron, para quedar absuelta pagó una fianza a pesar de que no existía delito que perseguir.

Gloria recuerda que un día antes de que fuera detenida, ella junto  con sus compañeros visitó a los representantes de Pemex y casualmente al siguiente día ya había una orden de aprehensión que la privó de su libertad.

Su  ímpetu, la valentía y el coraje son la que la sostienen y aunque a veces se le quiebra la voz cuando explica que algunos de los ejidatarios han muerto en la resistencia contra Pemex, su mayor anhelo es poder echar andar  y sembrar su parcela.

En cada uno de los terrenos afectados es notorio los enormes hoyos y el suelo desnivelado que ha causado el ingreso de los ductos de Pemex, se les prohíbe sembrar y quemar basura.

Gloria y los ejidatarios se han reunido con infinidad de funcionarios , su calvario ha sido intenso pero no se doblegan, en las oficinas centrales de Pemex conocen la situación al igual que la procuraduría agraria, el gobierno de Oaxaca, el gobierno municipal y la comisaria ejidal, sin embargo no hay atención.

En la carta magna explica que una empresa no puede concesionar un inmueble en más de 30 años y Pemex lo ha hecho con estos ejidatarios, porque aseguran que además de que los contratos fueron elaborados a “modo”, en ningún momento se protocolizó para darle una cuestión legal y tampoco hubo un proceso de llevar el contrato  ante reforma agraria para que sea propiedad federal.

“Pemex nos dice que legalmente puede usufructuar un bien de la nación, los derechos de vía superan los 40 metros en el terreno, no nos permiten sembrar y mucho menos cruzar, esos terrenos no los usamos y tampoco recibimos una compensación a cambio de que los ductos crucen las tierras”, señalaron.

* Qué Pemex indemnice o que haga contratos individualizado como las eólicas

Amando Antonio Gómez y Rogelio Toledo Moya son dos de los ejidatarios que junto con Gloria fueron encarcelados, en sus tierras no pueden sembrar por que los ductos atraviesan, exigen contratos individualizados o que Pemex los indemnice.

Rogelio Toledo Moya tiene 8 hectáreas de terreno, su mayor deseo es que Pemex “quite sus ductos y se vaya”, porque lo único que ha hecho es burlarse del campesino.

“Pemex ha violentado nuestros derechos humanos, hace tres años giró una orden de aprehensión en contra nuestra, nos detuvieron y mientras estábamos en la cárcel, personal de Pemex vino y realizó maniobras en nuestras tierras, ahora el terreno tiene hoyos y no se puede sembrar, no nos permiten quemar basura o realizar construcciones pues los ductos están a pocos metros de la tierra”, señaló.

Otro de los afectados es Amando Antonio Gómez quién manifestó que la situación con Pemex es cada vez más grave debido a que se niega a indemnizar y por otro lado tampoco hace contratos individuales.

Puso de ejemplo que sucede con las empresas eólicas en el Istmo, quienes realizan contratos con ejidatarios y pagan la renta de las tierras conforme el uso que le dan.

“Pemex dice que por ser una empresa mexicana es propiedad de las tierras, pero nosotros contamos con título de propiedad, la lucha la seguiremos dando, no somos 1 y tampoco 2, sino 60 ejidatarios que exigimos un contrato y una indemnización por el uso de las tierras”, señaló.

Gloria no teme y vive segura de las exigencias que hace junto con los ejidatarios, y a pesar de que no han obtenido respuesta contra Pemex no quita el dedo del renglón y resiste para que algún día pueda sembrar libremente en sus tierras sin el miedo de que explote o que se rompa un ducto que desde hace mucho tiempo carece de mantenimiento.