Jaime GUERRERO

OAXACA, (pagina3.mx).- En tan solo 15 meses de gobernar Oaxaca, Alejandro Murat Hinojosa ya enfrenta un severo colapso financiero que actualmente mantiene a su administración en foco amarillo, decretado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

La deuda pública a largo plazo ya asciende a 16 mil millones de pesos y existen pasivos financieros por 28 mil millones de pesos, por falta de pago de impuestos, y adeudos a terceros y proveedores.

Al confirmar lo anterior, el secretario de Finanzas, Jorge Gallardo Casas, informó que trabajan con la Secretaría de Hacienda porque algunas dependencias, entre ellas, los Servicios de Salud de Oaxaca y el Cobao, dejaron de pagar el Impuesto Sobre la Renta (ISR) y al Fondo de Pensiones.

Por esos pasivos han entablado negociaciones con el Servicio de Administración Tributaria (SAT), el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), y FOVISSSTE para realizar los pagos de los impuestos, porque sí se hicieron deducciones a los trabajadores en sus prestaciones y no se pagaron desde 2008.

En el caso de los SSO; el adeudo es de 5 mil millones de pesos, mientras que en el Cobao es similar a los Servicios de Salud, por tanto, se hace la revisión de los recursos y analizar las estrategias de pago.

Sobre la deuda pública, refirió que incrementó por los 1 mil 200 millones de pesos solicitados ante Banobras para la reconstrucción en la región del Istmo de Tehuantepec, devastada por los sismos de septiembre de 2017, de los cuales se han utilizado 1 mil 3 millones de pesos que se han dispersado a las tarjetas a personas damnificadas.

El recurso no pasó por las manos de la administración estatal, afirmó.

De acuerdo con Gallardo Casas, restan 197 millones de pesos por aplicar en las zonas afectadas, debido a que esos recursos siguen en Banobras y por ello, evalúan las necesidades y los proyectos para aplicarlos en su momento.

Respecto a los 200 millones de pesos del Fondo de Reconstrucción que aprobó el Congreso del Estado, afirmó que ya se emitieron los lineamientos y se valoran los proyectos para aplicarlos. El reporte se entregará en los próximos días.

En total, detalló, la deuda pública a largo plazo asciende a 16 mil millones de pesos, mientras que los pasivos son del orden de los 28 mil millones de pesos.

No hay riesgo crediticio

Por lo pronto, aseguró que para el 2018 cambiará el escenario económico en el estado, debido a que se han tomado las previsiones necesarias para generar crecimiento a corto plazo, afirmó Gallardo Casas.

Y aseguró que la calificación de Fitch Ratings fue una fotografía del final del 2016 y 2017 y no se refiere a la situación actual del estado, dado que el escenario no es el mismo.

“Revisamos el corte de 2016 y estamos hablando de la fotografía o situación de finales del 2016 (administración 2010-2016, Gabino Cué Monteagudo), este año seguimos trabajando con todas las calificadoras y revisar la perspectiva para el 2018”, anotó.

A su juicio, al final de la administración de Cué Monteagudo la calificación era la baja y riesgo negativo. “Lo que estamos esperando es que con la implementación del control de gasto del 2017, podríamos pasar a estable”, afirmó.

El funcionario reiteró que la calificación que se obtuvo de ese momento era a la baja con calidad negativa, pero ahora se busca estabilizar ante el control de gasto y por el momento no tienen planeado contratar más créditos. “Por lo menos mandamos la señal a los mercados de que estamos siendo más consistentes y rígidos en las finanzas públicas”, propaló.

En su escenario alegre, justificó que los analistas les dan una imagen de cómo está Oaxaca comparados con los otros estados.

Y afirmó que la deuda no significa riesgo, debido a que se ha manejado de forma responsable, incluso en los momentos críticos, como los vividos tras los sismos del mes de septiembre.

En tanto, Gallardo Casas aseguró que de los 2 mil 800 millones de pesos reportados como pasivos con proveedores locales han avanzado en el finiquito en un 80%; el 20% restante se debe a que tienen algún tipo de anotación en su contrato, cuyos casos se analizan de forma particular.