Jaime GUERRERO

OAXACA, (pagina3.mx).- Frente al descrédito de la clase política y legislativa en Oaxaca, es necesario regresarle al Congreso del Estado su vitalidad y dejar de hacer politiquería. En esencia, el Poder Legislativo del Estado tiene que ser un poder de contrapeso frente al Ejecutivo, un hacedor de leyes, porque hoy en día, es uno de los peores y más caros del país.

Así se manifestó Daniel Constantino León, candidato a diputado local por el distrito XIV con cabecera en Oaxaca de Juárez Norte, y sostuvo que las y los diputados están para legislar y aprobar iniciativas de ley.

El joven político concedió que en el contacto día a día con distintos sectores y organizaciones se enfrenta a las carencia de servicios básicos.

Por ello, abundó, se le tiene que explicar a las personas para que está un diputado y para qué está la autoridad municipal, sin lavarse las manos y sin caer en el desentendimiento social, porque el legislador se vuelve un gestor social ante las autoridades para que los servicios básicos lleguen a todos los sectores.

Frente al desencanto de la ciudadanía ante la clase política y legislativa, es necesario y urgente dignificar la política, asevró.

En el caso del Congreso del Estado, dijo que es necesario la transparencia porque hoy en día es uno de los más caros a nivel nacional.

“Se debe revisar en qué se gastan los recursos para el Congreso, ser críticos y abrir el Congreso, porque cualquier peso gastado, los recursos de gestión social y dietas de los legisladores, se tienen que fiscalizar”, ponderó.

Y frente a la polarización social que priva en Oaxaca y la inconformidad por la falta de respuesta a las necesidades, por parte de los tres niveles de Gobierno, dijo que es necesaria la conciliación entre todos los sectores.

“Se ve un Estado muy agitado. No es una ciudad o estado fácil de gobernar, es claro, pero se tienen que generar los mecanismos de mayor gobernabilidad, además de que la aplicación de la ley es una parte importante para avanzar en el nivel de gobernabilidad”, anotó.

Destacó que a nivel legal, hay instituciones fuertes, pero a nivel de acción son débiles, por ello, se tiene que llamar a todos los sectores de la sociedad que hacen a Oaxaca un estado muy plural a un Pacto Social.

Por otro lado, dijo que ha hecho falta la responsabilidad de líderes sociales y políticos, porque el chantaje, la amenaza y el amague se han vuelto la práctica común, cuando debiera ser el diálogo y la conciliación bajo un marco legal.

Por lo pronto, insistió que es necesario regresarle al Congreso del Estado vitalidad legislativa y dejar de hacer politiquería. 

En esencia, el Poder Legislativo del Estado tiene que ser un poder de contrapeso frente al Ejecutivo, un hacedor de leyes, porque hoy en día, es uno de los peores y más caros del país.