Comuneros del ejido de San Pedro  Comitancillo rechazan la instalación de una fábrica.

Diana MANZO /Corresponsal

SAN PEDRO COMITANCILLO, OAX., (pagina3.mx).- Ejidatarios de esta comunidad zapoteca e integrantes de la sociedad civil manifestaron su rechazo a la instalación de una fábrica de aspas de aerogeneradores derivados de fibra de vidrio.

Propiedad de la empresa mexicana Tecnologías en Materiales Compuestos (Temaco), se pretende instalar en las faldas del “Cerro la Garza”, dentro de un área comunal de 80 hectáreas, considerada reserva natural de la localidad indígena.

Con picos, marros y barrotes, unos 100 comuneros y comuneras, además  de integrantes de la sociedad civil, acudieron a las faldas del “Cerro la Garza” -que se localiza a 15 kilómetros de la comunidad- y en rechazo al proyecto destruyeron el punto denominado “vértice” y cuatro mojoneras que supuestamente la empresa Temaco colocó para delimitar el área donde estará dicha fábrica.

Los ejidatarios conservan esta zona porque dentro de ella existe un proyecto ecoturístico, además la usan para extraer leña y realizar la caza comunitaria de animales, como forma de vida sustentable.

El anuncio de esta obra se dio a conocer el martes 12 de junio por autoridades del gobierno de Oaxaca a través de un comunicado, donde se informó que el gobernador Alejandro Murat atestiguó la “firma de contrato de comodato”.

Dicha información precisa que el convenio entre la empresa mexicana Temaco y el ejido de San Pedro  Comitancillo permitirá la utilización durante 20 años de 10 hectáreas y generará 300 empleos directos a mediano plazo.

Ante ello, las y los  comuneros manifestaron que se trata de la primera obra relacionada con las Zonas Económicas Especiales (ZEE), debido a que la ubicación de San Pedro Comitancillo, pues está en un punto central entre el aeropuerto, la supercarretera Salina Cruz- Ixtepec y el puerto marítimo de Salina Cruz.

“Nadie nos consultó y ni nos pidió autorización de donar un terreno del pueblo, desde el año pasado había rumores pero no hubo nada claro, por eso llamamos traidores a nuestras autoridades junto con el gobierno de Oaxaca.

“Autorizaron algo sin el consentimiento de la mayoría, porque somos el 90 por ciento de ejidatarios inconformes, no queremos que en nuestro pueblo construyan una fábrica y menos en un área donde ocupamos para cortar leña y sobrevivir”, explicó Jorge Peña Santos, uno de los ejidatarios.

En esta comunidad zapoteca viven unos 5 mil habitantes, de los cuales unas 500 personas son ejidatarios y el 90 por ciento de ellos se oponen a la construcción de esta fábrica.

Aseguraron que su territorio no está en disputa, porque no quieren que se  destruya su ecosistema natural; además, del empleo que prometen solo hay vacantes para 20 personas y no de áreas gerenciales, sino de servicios de limpieza y otros.

El Cerro la Garza es considerado patrimonio natural de la comunidad, las personas inconformes coinciden que a propósito el Comisariado de Bienes Comunales a propósito el año pasado no renovó su estatus de “reserva natural” ante la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) porque ya sabía que en este 2018 se presentaría este proyecto industrial.

Señalaron que esta fábrica forma parte de un “parque industrial” que pretenden instalar en un área de uso común considerado reserva natural en la comunidad.

Ahora, abundaron, las autoridades de Oaxaca en contubernio con el alcalde Arturo Cruz Girón, los presidentes del Comisariado de Bienes Ejidales, Francisco Asís Solórzano Gómez, y del Consejo de Vigilancia, Héctor Valencia Santos, donaron ese terreno sin consultar al pueblo.

Mariana Solórzano, defensora de la sociedad civil, dijo que el rechazo es generalizado porque esta fábrica forma parte del primer complejo, sin consultarles.

Primero, no hubo consulta al pueblo, y segundo, nos oponemos porque “todo está oculto”; es decir, no hay información respecto a esa fábrica, sobre qué extensión ocuparán y también cuánto cuesta la inversión y las características que tendrá.

“No tenemos nada de información, todo lo han manejado de forma clandestina y a modo, el Comisariado y el Presidente municipal han negociado en lo oscurito. La sociedad civil rechazamos esta obra, no la queremos en el pueblo”, recalcó.

Juan Ventura, uno de los ejidatarios, informó que no existe una acta de asamblea que avale la decisión de que una fábrica se instale en el pueblo. 

“A nosotros nadie nos consultó, nadie votó para que se instalara, nos estamos enterando que hasta ejidatarios que ya fallecieron y otros que no viven, aparecen como firmantes de un documento que presentó el comisariado en la firma del documento que presentó como aval a la empresa Temaco.

Asimismo Raymundo Quiroz López, dueño de una parcela colindante con el área de reserva natural, denunció que se ha realizado un ecocidio en su terreno debido a que se han dado quemas clandestinas que han dañado la fauna y flora de esa zona, sin que hasta el momento sepa de los responsables.

Quienes se oponen a este proyecto industrial también señalaron que cerca de esta zona se tiene proyectada la explotación de una mina en una zona colindante con la localidad de Mixtequilla, aunque hasta el momento desconocen qué metales tiene el yacimiento, pero saben que también forma parte de los proyectos de las ZEE.

“La Red Mexicana de Afectados por la Minería (Rema) nos dijo que se pretende explotar una mina en nuestra zona y el propio (presidente del) Comisariado -después de interrogarlo severamente en una asamblea- nos lo confirmó.

“Por eso creemos que esta fábrica es el principio de muchas cosas que desean hacer en el pueblo y nosotros no queremos, no lo apoyamos”, recalcaron.