Pedro Matías

OAXACA, Oax. (pagina3.mx).- La Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca condenó el allanamiento y la agresión armada que sufrieron el periodista Deimos Sánchez y su hija menor de edad, cuando una tropa de al menos 30 elementos de la Agencia Estatal de Investigación irrumpieron violentamente a su domicilio, cortaron cartucho y los encañonaron a él y a la niña.

Los hechos ocurrieron la noche de este miércoles 26 de septiembre según consta en la queja DDHPO/1958/(01)/OAX/2018 que presentó el periodista al tiempo que se le brindaron medida cautelares para proteger al comunicador y a su familia, precisó el ombudsman Arturo Peimbert Calvo.

El defensor pidió al gobierno de Alejandro Murat que brinde protección al comunicador y su familia, así mismo garantice el ejercicio de su profesión en condiciones de seguridad; mientras que a la Fiscalía General del Estado le solicitó se abstenga de causar molestias sin causa justificada al agraviado.

Ante la reacción del gremio periodístico, el fiscal general Rubén Vasconcelos Méndez, informó que ya “se ha entablado comunicación con el periodista y su familia, explicándoles la causa del cateo efectuado en su domicilio y descartándose que el mismo se efectuara por el ejercicio de su labor periodística”.

Y agrega: “El periodista y su familia ha aceptado dichas explicaciones y la Fiscalía General se ha comprometido a reforzar el respeto a los derechos humanos en las actuaciones que efectúe la Agencia Estatal de Investigaciones”.

Peimbert Calvo señaló que “el operativo altamente irregular de la Agencia Estatal de Investigaciones, realizado a media noche, causó temor entre los vecinos del periodista, pues al sobresalto causado por el ruido de varias camionetas y automóviles sin identificación a hora tan avanzada, se sumó el miedo de quienes observaron a los agentes portando armas de alto poder allanando el domicilio del comunicador”.

Insistió en que los responsables del allanamiento al domicilio del periodista deben ser investigados y sancionados sin demora, pues no solamente cometieron un delito al irrumpir sin autorización en un domicilio particular, sino que actuaron con excesivo empleo de la fuerza contra una menor de edad y su padre, lo cual agrava el nivel de este abuso de autoridad.