José Ángel Santiago, el artista que rinde culto.

Pedro MATÍAS

OAXACA, Oax. (pagina3.mx).- En memoria al “desastre” que dejó el terremoto del 7 de septiembre en su natal Juchitán y con pinceladas de la mitología, el artista zapoteco José Ángel Santiago, inaugurará en la Galería Quetzalli su exposición “Xhuroo. La casa que cae” que consta de 28 pinturas al fresco.

“A un año del Xhuroo (gran temblor, en zapoteco) es increíble que hayan 20 mil replicas de ese sismo. Es increíble que la ciudad esté en el mismo estado o peor en el que estaba. Es increíble que el Estado no haya podido absorber la responsabilidad de salvaguardar a la sociedad. Todo me parece increíble”, comenta el artista.

Y agrega que “esta exposición es como un justificante o una reposición a todo eso que es increíble y a todas las cosas que no tienen sentido donde el desastre y la mitología está implícita en todas las piezas (26 frescos en pequeños formatos y dos en gran formato) realizados con una de las mas antiguas técnicas de la historia del arte, la cual va muy apegada a la arquitectura”.

La exposición de José Ángel Santiago será inaugurada este viernes 07 de septiembre en la Galería Quetzalli a las 19:00 horas, en esta capital de Oaxaca, donde el artista muestra aquellos mitos e historias que la gente de Juchitán le contó acerca de lo que representa el temblor en una comunidad zapoteca.

“Esta exposición no es una celebración sino un culto a la solidaridad. Tiene que ver algo de el culto al pueblo, a la gente porque los seis meses que estuve ahí conocí a muchas personas y conocí sus historias o mitos”.

“Yo no viví el sismo. Llegue al tercer día como miles de personas y conocí a mucha gente que me decía que ‘tal vez alguien está bailando encima de nosotros o tal vez un animal está debajo de la tierra’, o tal vez miles de cosas que tratan de darle sentido a las cosas que no tienen sentido”.

Mencionó que en San Mateo del Mar la serpiente tiene mucho simbolismo, misma que plasma en la obra porque “algunas personas empezaron a creer que los temblores suceden porque había una gran serpiente que vivía en el mar, entonces, esta gran serpiente sale del mar y se mete debajo de la tierra y eso generó el temblor. Y en San Mateo del Mar se abrió la tierra”.

“Entonces, tanto la serpiente como el coyote, el bagre y otros animales míticos están muy presentes en la exposición y que tienen que ver mucho con lo mitológico, además de lo presencial como lo son los montones de escombros que asemejan grandes montañas en todas partes y me fascina cómo se veía”.

Con estas obras, el artista dijo que lo que pretende es “dejar esta memoria para que no se nos olvide lo que pasó aquel 7, 19 y 23 de septiembre cuando la tierra cimbro el centro y sur del país”.

“Es importante que exista en los pueblos una memoria visual y escrita, en La casa que cae trato de retomar todo lo que escuché en los días que siguieron al temblor, lo que la gente contaba, cómo interpretaban los sismos, algunos decían que eran castigos, otros tenían como referencia los mitos que siempre se han contado”.

Eplicó que “el fresco tradicionalmente está pensado para interiores o exteriores de edificios, en su mayoría religiosos, pero lo que yo trato de hacer es sacar esa pieza del edificio y montarla en lugares que no son para eso”.

Y todas sus piezas “tienen que ver con la arquitectura, con la casa tradicional, con la casa que cae, la casa como dato, como patrimonio porque miles de personas perdieron todo y hasta familiares ven la casa como lugar de origen, como ciudad, como región y como todo su mundo”.

La exposición Xhuroo. La casa que cae, de José Ángel Santiago que se inaugura este viernes justo cuando se cumple un año del temblor que afectó el Istmo de Tehuantepec permanecerá un mes y medio en Galería Quetzalli.

“es importante que exista en los pueblos una memoria visual y escrita, en La casa que cae trato de retomar todo lo que escuché en los días que siguieron al temblor, lo que la gente contaba, cómo interpretaban los sismos, algunos decían que eran castigos, otros tenían como referencia los mitos que siempre se han contado”.

Guillermo Santos en el texto que acompaña las obras indicó que cada una de las pinturas aquí expuestas echa mano de un mito diferente, de voces que se encuentran, de imágenes antaño tatuadas en la mente de los pobladores.

“La gran serpiente en la casa de palma que baja para reinstaurar el orden del cosmos (con desorden); los demiurgos que juegan de vez en cuando con la tierra (y la vida humana); los seres elementales, tortugas o peces, que con cada movimiento modifican el territorio físico, son sólo algunos de los relatos que dan vida a cada una de estas pinturas al fresco”.

Pintura al fresco es la técnica a la que José Ángel Santiago recurrió para realizar esta serie, utilizó paneles de fibra de coco como bastidores. Similares a los que se utilizan para la construcción de casas en zonas asoladas por los desastres naturales: son duraderos y fáciles de montar.

“De algún modo, sirven al autor para contribuir en una reconstrucción metafórica de los hechos. Por otro lado, el tratamiento que se le da al panel para realizar el fresco hace que cada cuadro tenga que ser concluido entre 8 y 10 horas. Cada uno es entonces como un gesto, el resultado de una instantánea pictórica”, detalló Santos.

Guillermo Santos agregó que una de las cuestiones por las que se hace evidente la importancia de la exposición es la necesidad de difundir el mensaje de la reconstrucción y no olvidarnos de nada: cientos si no miles de familias siguen viviendo entre ruinas; en cierto modo, no ha podido evitarse que la “casa siga cayendo”. Esa casa a la que hacemos referencia es resguardo y patrimonio, origen. Los zapotecos le dicen “casa” al pueblo, “Yoo”. Y siguen considerando al planeta como un hogar.

José Ángel Santiago nació en Juchitán de Zaragoza, Oaxaca en 1990. Su trabajo es en mayor parte dibujo y pintura, en las cuales aborda temas actuales, y algunas reflexiones a partir de su lugar de origen. Es egresado de la licenciatura en Artes Plásticas y Visuales por la escuela de Bellas Artes de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca.

Ha tomado cursos y talleres con maestros como,  Alberto Bremermman, Cesar Holm, Demian Flores, Fernando Belber, Daniel Lezama, Arcangelo Constantini, entre otros.  En su andar en el arte, ha participado en exhibiciones colectivas e individuales en Juchitán, Oaxaca, Ciudad de México, Guadalajara y Chicago.

En el 2016 se presentó la exposición “Bestiario” en el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca.  Entre sus exposiciones colectivas se encuentran: “La imagen Infinita” en la Galería Quetzalli de Oaxaca; “Gritos y gestos” en la Galería CulturArte Calles y Sueños de Juchitán, Oaxaca; “Mani cubii” en la Galería Xcaanda, de Juchitán, Oaxaca.