Gabriela Ramírez

SemMéxico, Cd. de México, 17 de septiembre de 2018.- La periodista Soledad Jarquín Edgar, madre de María del Sol Cruz Jarquín Edgar, asesinada en Juchitán de Zaragoza el pasado 2 de junio, dijo que tras conocer a fondo las supuestas razones por las cuales el juez Omar Morales Simón no vinculó a proceso al único detenido, está más convencida que nunca que hay acuerdos políticos que pasan por encima de la ley.

Dijo que en la audiencia de vinculación a proceso celebrada hace más de 10 días en la capital de Oaxaca resultó que para el juez tuvieron más peso los testimonios de un policía municipal que no identifica al imputado Jehú G.L.; tres testigos que no estuvieron en el lugar de los hechos, dos de ellos familiares; el testimonio de un arquitecto que se reconoció como no experto o perito en el tema; un informe de ingreso a una clínica pública alterado e inexacto y el testimonio de una “investigadora privada” que no cumple con la debida formalidad legal.

El juez de Control de Juchitán no vinculó a proceso al imputado Jehú G.L., quien había sido identificado por la Fiscalía General de Justicia del Estado de Oaxaca como uno de los autores materiales de los hechos ocurridos la madrugada del 2 de junio, en los que también murieron la candidata a concejala segunda y regidora de Energía con licencia por el gobierno municipal de Juchitán de Zaragoza y su escolta Adelfo Jiménez Guerra.

Explicó que frente a esos hechos, la Fiscalía de Oaxaca ya interpuso una apelación por la no vinculación del juez, ya que genera agravios a las víctimas indirectas.

Y es que dijo, entre los testimonios presentados por la defensa se encuentran la madre del imputado Briseida López, que no estuvo en el lugar de los hechos y que declaró que su hijo era muy bueno. El otro testigo fue su primo, Hageo Montero López, quien además era el candidato a la presidencia municipal de Juchitán de Zaragoza y primo de Jehú, quien se contradice en sus declaraciones.

Ernesto Valdivieso Trujillo, también del equipo del entonces candidato, que tampoco estuvo en el lugar al momento de atentado, porque se había salido del bar Jardín más de dos horas antes.

El otro testigo fue el policía municipal Juan Carlos Antonio Vicente quien dice no reconocer “al chavo” porque la lámpara de la comandancia no servía y porque solo lo vio unos segundos.

Durante la audiencia se presentó Heriberto José Pacheco Aquino, quien se acredita como perito en planimetría y geolocalización, quien al ser cuestionado por la Fiscalía reconoció que no era el experto para determinar la ubicación de un teléfono celular de Jehú G. L.

Sobre el testimonio de la “investigadora privada” Aidé Sierra Pérez, se demostró en la audiencia que la investigadora privada no realizó registro de entrevistas que supuestamente había realizado, de ahí que no hay certeza de que las hizo.

Por otra parte, hubo un informe de ingreso alterado e inexacto expedido por Ramón López Gallego, médico encargado de la Subdirección Regional del Hospital Macedonio Benítez Fuentes, Juchitán de Zaragoza, en el que se ratifica que José Eduardo Hernández Cortés recibió atención médica tras el atentado, sin generar expediente clínico, cuando una institución pública de salud debe dar cuenta, por ley, al MP en caso de lesiones por arma de fuego.

Y explicó que Hernández Cortés, fotógrafo, que como María del Sol Cruz Jarquín estaba trabajando en la campaña de Hageo Montero López, es el otro imputado y se encuentra prófugo.

Cabe señalar que la fotoperiodista María del Sol Cruz Jarquín era jefa del Departamento de Comunicación Indígena Intercultural en la Secretaría de Asuntos Indígenas del gobierno del Estado y fue enviada por el titular de la misma, Francisco Montero López a apoyar con su trabajo la campaña política de su hermano Hageo Montero López, quien entonces era candidato a la presidencia municipal de Juchitán de Zaragoza.

Son 15 semanas desde el asesinato de María del Sol, afirmó la madre, quien reiteró que es evidente la falta de imparcialidad en la acción del juez Omar Morales Simón, misma que ponen en entredicho al sistema de impartición de justicia en Oaxaca, más aún cuando Hageo Montero López y Porfirio Montero, hijo y padre, fueron vistos en el Tribunal de Justicia del Estado de Oaxaca un día antes de la audiencia de vinculación a proceso del único imputado, y por ser estos públicamente conocidos como operadores políticos del ex gobernador José Murat.



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