Pedro Matías

OAXACA, Oax. (pagina3.mx).- Sabino Guisu, el artista zapoteco conocido por su obras forjadas con el uso del humo y con materiales como la miel, ahora sorprende con la inauguración de su exposición ZapotecDeathPoems donde conviven el mundo altamente simbólico de los pueblos originarios, principalmente zapotecas y mixtecas con la eléctrica y la profana modernidad.

Entonces, cada pieza de la exposición ZapotecDeathPoems y el arte con luces se puede entender como un diálogo vivificante con ese mundo inframundano, espectral, radical y trascendente.

La exposición ZapotecDeathPoems de Sabino Guisu fue inaugurada el pasado fin de semana en el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca (IAGO), la cual permanecerá hasta la fiesta de Todos Santos y los Fieles Difuntos, está inspirada en la cultura zapoteca y mixteca, así como otros pueblos originarios del país como los mexicas y mayas.

El artista oaxaqueño Sabino Guisu (Juchitán, 1986) precisó que este proyecto que le llevó realizar durante dos años ya se presentó en Nueva York y el 12 de octubre, una parte de esta instalación, se va a llevar a Lituania.

“Llevo trabajando como el proyecto dos años y también consta de música con fusión de música electrónica y medios digitales donde utilizamos audios de la fonoteca Eduardo Mata que contienen audios de archivo con poemas de Macario Matus”, comentó el artista

Y agregó que también se incluyen cantos chamanes de María Sabina, la sacerdotisa de los hongos alucinógenos, en lenguas indígenas como el chinanteco, mixteco y zapoteco, ya que la idea es fusionar y mezclar estas lenguas con música electrónica para que las conozca el mundo”.

El curador de la exposición, Guillermo Santos, resaltó que ZapotecDeathPoems es el proyecto alterno del artista mexicano Sabino Guisu y se trata de un espacio abstracto que en cierto modo, significa una crítica a la pérdida de la ritualidad, de la sacralidad.

Resaltó que Sabino Guisu, desde sus primeras obras como retratos y esqueletos forjados con humo, hasta sus mas recientes trabajos con tintes conceptuales, mantiene el uso de materiales en su mayoría orgánicos como una constante en su trabajo:

“Su arte es un sendero que recorre la historia del hombre, desde sus primeras huellas plasmadas con cenizas sobre las cavernas, hasta el uso de estos materiales antiguos en la exploración actual de nuevas técnicas para la producción de un objeto artístico”.

El escritor oaxaqueño mencionó que la obra de Sabino Guisu ofrece una visión de la transculturación y del quebrantamiento espiritual que existe entre el individuo y su entorno, centrándose en temas como la muerte y el azar llegando a una profunda reflexión personal.

Luego de preguntarse: ¿Cómo crear una constante entre ese mundo primigenio y el nuestro, tan cambiante, tan diversificado y al mismo tiempo tan atomizado? ¿Es posible mirar hacia atrás sin sentir esa nostalgia por el absoluto, el vestigio de un sentido originario irrecuperable?, responde:

“Quizá Guisu ha querido construir un relato sobre esos tiempos míticos y ZapotecDeathPoems ha sido el sitio donde todo puede confluir: una mezcla de arte, artesanía, objetos rituales (muchos de ellos funerarios) y objetos utilitarios”.

Consideró que el interés por la obra de Sabino reside en el poder evocativo e invocativo que generan sus piezas, sus esculturas y sus instalaciones multimedia.

Y es que “todo está atravesado por el símbolo, por el ritmo de las grecas, de las imágenes de dioses y hombres en el transcurrir del tiempo. Todo ello recuperado porque nuestra memoria tiende a perder hasta las cosas más importantes”.

Las creaciones de Sabino Guisu, cuyo trabajo posee un empuje tanto mexicano (precolombino y contemporáneo) como del arte europeo y universal, pues el autor antes de convertirse en artista fue bibliotecario en la sala de pintura de una de las bibliotecas más importantes de México: el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca.

El texto de sala resalta que “más que tener una colección de objetos nostálgicos, Sabino transmite la sensación de crear un ambiente funerario, la reivindicación de ese espacio que no se ha perdido del todo, pero que pervive como fragmento en ruinas, en basamentos, en esculturas destruidas y desperdigadas. Así que Guisu ha intentado llevar estas imágenes perdidas y hacerlas confluir en el presente”.

“Sabino Guisu despliega sus piezas como si hubiese descubierto una antigua tumba, objetos perdidos por siglos, reliquias de hombres poderosos, urnas y esculturas de guerreros y chamanes, de animales sagrados y malditos”, puntualizó

“En cierto modo, es necesario volver a descubrir ese mundo, es necesario sentarnos y mirar nuevamente esas imágenes, es necesario dar cuenta de que todo eso, cada esqueleto, cada hueso, cada escenificación de un ritual, cada luz y escudo y lanza y pertrechos de guerra y alfabetos secretos están muy cerca de nosotros”, finalizó.

Durante un recorrido, Sabino mostró a pagina3.mx, las instalaciones que hizo en las tres salas del IAGO donde sobresalen una cruz con grecas de Mitla debidamente iluminadas; anillos que están inspirados en las urnas funerarias de Monte Albán, Zaachila y Mitla donde hay representaciones del Rey Cosijo, jaguares, murciélagos, serpientes y anillos en formas de grecas, es como una ofrenda al ritual zapoteco, explicó el artista.

Mostró también bates de beisbol que utilizaron los Guerreros de Oaxaca y los Diablos Rojos del México: “Los pedí para intervenirlos, son bates de doble uso, los restaure y les di un toque con grecas y tienen una segunda vida, es una metáfora como si fueran instrumentos de guerra de guerreros zapotecas”.

En la segunda sala sobresale un escudo mixteco: “el original es un pectoral de oro que estaba en la tumba 7 de Monte Albán y este lo hizo con hierro y esta iluminado con luces neón, pareciera que estamos transportando lo sagrado con lo frívolo, puede ser un anuncio frívolo”, ironizó.

También mostró la representación que hizo de un entierro prehispánico y una serie de litografías porque sería profano no poner gráfica aquí en el IAGO.

Y la tercera sala sobresale una foto antigua de Mitla que se intervino con una luz neón y otra foto de 1930 como referencia de una Tumba de Xagaa y esa cruz la hizo monumental con arte de luz.

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