Jaime GUERRERO

OAXACA, (pagina3.mx).- De acuerdo con el Índice de Información del Ejercicio del Gasto (IIEG 2018), del Instituto Mexicano de la Competitividad (IMCO), en el cumplimiento de la calidad de la información sobre el ejercicio del gasto de los 32 poderes ejecutivos estatales, Oaxaca se ubica en el lugar 15, con una calificación del 62.2 por ciento, por encima de la media nacional.

Sin embargo, al igual que las 31 entidades de la República, todas violan la Ley General de Contabilidad Gubernamental.

En el 2017, Oaxaca, ocupaba el sitio 18, y para éste 2018, paso a la posición 15. En cumplimiento del ejercicio del gasto, la Secretaría de Finanzas, que tutela Jorge Gallardo Casas, se ubica en 40.0 puntos porcentuales; en Contable, 96.4; y en programática, 43.8.

De acuerdo al IMCO, en ingresos, Oaxaca obtuvo 15.5 mil millones en excedentes; mientras que en su gasto, 12.7 mil millones de pesos más, 20 por ciento adicionales. De los ingresos excedentes, 2.9 mil millones de pesos, corresponden a deuda adicional, según ese organismo no gubernamental.

No obstante, Oaxaca, esta por encima de la media nacional del IIEG 2018, cuyo promedio es del 58.7 por ciento.

El IMCO, señala que los gobiernos estatales tienen un cumplimiento promedio del IIEG del 59%. Los tres estados con mayor cumplimiento son Puebla (96%), Campeche (88%) y Querétaro (87%). Los de menor cumplimiento son Michoacán (32%), Ciudad de México (31%) y Nayarit (15%).

El análisis del gasto de los estados refleja la falta de planeación, un incumplimiento generalizado de los presupuestos de egresos y poca vigilancia de los congresos estatales.

Las entidades subestimaron sus ingresos en 18% y contrataron 246% más deuda de la aprobada, lo que permitió que gastaran 17% más de lo presupuestado.

Si en los últimos tres años los estados hubieran gastado lo que presupuestaron para gasto burocrático, se habrían ahorrado 226 mil 577 millones de pesos, lo que equivale al financiamiento de 6 años de la pensión federal para adultos mayores.

El Índice de Información del Ejercicio del Gasto (IIEG 2018) mide el cumplimiento de la calidad de la información sobre el ejercicio del gasto de los 32 poderes ejecutivos estatales. El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) encontró que al no alcanzar el 100% de desempeño, ninguna entidad da cumplimiento a la Ley General de Contabilidad Gubernamental, instrumento normativo que, a más de 10 años de aprobado, ordena mecanismos de transparencia, armonización y homologación de información sobre el ejercicio de los recursos públicos.

En comparación con la edición anterior, 19 entidades mejoraron y 13 retrocedieron. Entre los estados con menor cumplimiento destaca el caso de Nayarit, entidad que hasta febrero de 2018 no había publicado 51 de 72 documentos evaluados correspondientes al primer, segundo y cuarto trimestre de 2017.

De acuerdo con el análisis, el cumplimiento a los presupuestos de egresos de las entidades federativas es un acto de simulación y discrecionalidad. Las entidades subestiman sus ingresos, gastan más de lo presupuestado y se endeudan por arriba de lo planeado. La falta de acción por parte de los congresos locales es una muestra de que no son un contrapeso real para los gobernadores y sus secretarías de finanzas.

Ingresos

En 2017, los gobiernos estatales recaudaron 319 mil 753 millones de pesos más de lo estimado (18%), lo cual equivale al 60% del saldo de la deuda pública a nivel estatal al cierre de 2017 (529 mil 174 mdp).

Los ingresos excedentes permiten un mayor gasto. Sin embargo, al no estar debidamente regulados, existe un margen para su uso discrecional, es decir, son cheques en blanco.

Gasto

De 2 mil 016 conceptos de gasto en 2017, el 41% presentó variaciones al alza y a la baja mayores al 50% entre los montos aprobados y ejercidos.

En 2017, los poderes ejecutivos estatales gastaron 294 mil 998 millones de pesos adicionales a lo presupuestado (17%). Seis entidades tuvieron sobreejercicios de al menos 25%.

Las prioridades de los gobiernos estatales: el gasto burocrático

El gasto burocrático aumentó en 11%, con un gasto adicional de 62 mil millones de pesos. Si en los últimos tres años los estados hubieran gastado lo que presupuestaron para este rubro, se habrían ahorrado 226 mil 577 millones de pesos.

Una mala planeación y/o ejecución de los recursos públicos dejan a la vista las verdaderas “prioridades” de las administraciones estatales. Los gobiernos estatales asignan recursos a rubros que no tienen un impacto directo en la población. Lo anterior no significa que se deba eliminar el gasto burocrático, pero sí auditarlo, analizar las necesidades de la población y replantear su tamaño.