Migrantes en éxodo, saliendo de territorio oaxaqueño hacia Veracruz. Foto: Pedro Matías.

Pedro MATÍAS

MATÍAS ROMERO, Oax. (pagina3.mx).- Por lo menos dos menores con dengue hemorrágico y el 60% de la población infantil, es decir, unos 500 pequeños que vienen en el éxodo centroamericano presentan enfermedades bronco respiratorias, reconoció el defensor de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca, Arturo Peimbert Calvo.

La situación se agravó, dijo, porque el presidente municipal de Matías Romero, Marco Antonio Cabello Mares, segregó a las y los migrantes en éxodo al confinarlos a un campo de futbol que se anegó con la lluvia y encontraron víboras.

Mandaron a fumigar cuando ya habían llegado algunos centroamericanos y no dispuso de un campamento humanitario, acusó el Ómbudsman de Oaxaca.

Aunado a estas condiciones infrahumanas, lo que han percibido es una afectación emocional y física de las y los menores en éxodo y han canalizado a hospitales del Istmo a una parturienta, otra persona a la que se le tuvo que practicar un legrado y a un menor con discapacidad que presenta epilepsia y un trauma porque a su familia la ejecutaron en su país.

Mientras que tres niños fueron canalizaron al hospital con altas fiebres y mucho dolor, y aunque las autoridades de salud pretenden ocultarlo, se sabe que dos presentan características de dengue hemorrágico.

Insistió en que ante la ausencia del Estado no identifican que esto es un desplazamiento forzado que requiere de una intervención humanitaria; sin embargo, actitudes como la del presidente municipal de Matías Romero que violó los derechos humanos de migrantes en éxodo al exponerlos y desatender sus necesidades básicas.

El Ómbudsman analiza la forma de solicitar juicio político contra el presidente municipal de Matías Romero por su omisión criminal.

Mientras tanto, desde las cuatro de la mañana comenzó a avanzar el éxodo rumbo a Donají, pero debido a las condiciones del campo deportivo donde pretendía alojarles, las personas centroamericanas decidieron seguir su ruta a Acayúcan, Veracruz, donde serán albergados en la parroquia.

La determinación de las personas migrantes rebasó a las organizaciones como Pueblos Sin Fronteras que conminaba a quedarse en Donají, todavía en territorio de Oaxaca; sin embargo, por las posibilidades de lluvia y la nula infraestructura para albergarlos, decidieron continuar la ruta a Veracruz.