Diana Manzo/Corresponsal

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Matías Romero, Oax.- Pobladores de 18 comunidades de la zona norte del Istmo de Tehuantepec que se han mantenido en resistencia ante las altas tarifas de energía eléctrica respaldados por la Unión de Comunidades Indígenas para la Zona Norte del Istmo (Ucizoni) calificaron como un “triunfo” la cancelación de la línea de transmisión de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) planteada bajo la administración de Enrique Peña Nieto.

“Para nosotros ha sido un triunfo en la medida la cancelación de este proyecto, porque es un verdadero atraco, es un proyecto financiado con recursos públicos para facilitar a inversionistas extranjeros y servir para la operatividad de megaproyectos y también a la Zona Económica Especial”, explicó Carlos Beas Torres, asesor de la Ucizoni.

Mediante una notificación publicada el pasado 25 de enero , la CFE canceló el concurso abierto No. CFE-0036-CASOA-0001-2018 del proyecto ‘303 LT en corriente directa Ixtepec potencia – Yautepec Potencia, ante lo cual explicaron tendría una inversión estimada de mil 700 millones de dólares, es decir casi 35 mil millones de pesos.

En la región del Istmo, este proyecto abarcaría comunidades desde los limites de Ciudad Ixtepec hasta San Juan Evangelista en el estado de Veracruz, sin embargo 16 de ellas mostraron resistencia desde el 2016 cuando el ingeniero Rigoberto de León, quién labora para la CFE ingresó a las comunidades con la intención de arrendar tierras para este proyecto.

Los ejidatarios, comuneros, pequeños propietarios y pobladores en el mes de octubre del año pasado (2018) enviaron un documento a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos para solicitarle suspender las líneas de transmisión porque no hubo consulta indígena y se había violentado el convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), por lo que la CNDH en los primeros días de diciembre requirió a la Secretaria de Energía y a la CFE para que suspendiera los trabajos en esta zona.

“El proyecto consideramos que no se podía realizar porque en ningún momento nos consultaron, no se hizo una consulta, entonces consideramos que se violentó el convenio 169 de la OIT, porque aquí nadie nos preguntó sí queríamos esas líneas de transmisión que se iban a construir con recurso publico pero para beneficiar a las empresas trasnacionales, además de que pagamos la luz más cara de México, el servicio es pésimo”, expresó Carlos Beas Torres.

Añadió que el proyecto se canceló también por que no se pudo realizar el trabajo por la resistencia de las comunidades, además de que hubo muy poco arrendamiento de terrenos y no se liberó el derecho de vía.

“Por ejemplo en San Juan Guichicovi, sabemos que un ejido muy completo de al menos 100 personas no quisieron arrendar sus tierras para la instalación de ese proyecto, pero por ejemplo en Santa María Petapa y el Barrio de la Soledad, ambos comisariados ejidales negociaron a nombre de las comunidades para que la línea transmisión pudieran pasar, pero el resto de las comunidades resistió y por eso hicimos un llamado a la CNDH a defendernos”, concluyó.