Diana MANZO / Corresponsal

JUCHITÁN, OAX., (pagina3.mx).- Estudiantes de nivel primaria y secundaria en el Istmo de Tehuantepec retornaron a clases después de las vacaciones navideñas en al menos 250 aulas provisionales, la reconstrucción aún continúa a 16 meses de ocurrido el terremoto de 8.2 grados.

Así lo señaló el vocero de la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de laEducación (SNTE), adherido a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), Wilbert Santiago Valdivieso, quien precisó que el fenómeno telúrico destruyó aproximadamente 690 escuelas en esta región oaxaqueña.

Estudiantes de la escuela primara “Justo Sierra”, en Juchitán, llegaron a temprana hora y se ubicaron en los refugios temporales que desde el año pasado usan como aula y que sus padres y madres  construyeron con la ayuda del magisterio.

De acuerdo con la sección 22, la reconstrucción de las aulas avanza en un 30, 60 y 80 por ciento y la exigencia es que se concluyan las obras y se haga una auditoría al Fondo de Reconstrucción que avaló el Fondo Nacional de Desastres Naturales (Fonden), debido a que consideran hubo “desvío de recursos”.

Wilbert Santiago Valdivieso, Secretario de Prensa y Propaganda de la sección 22, reconoció que ha habido disposición de las autoridades en la reconstrucción pero que ha sido muy lento las labores y también el presupuesto.

Dijo que es importante que el gobierno de Oaxaca cumpla con la entrega del total de las escuelas, porque en muchos casos ya están las aulas construidas pero no tienen puertas, ventanas, otras carecen de pintura y pisos.

“Los padres de familia siguen siendo de gran ayuda para nosotros, el viento fuerte de diciembre lastimó algunas aulas provisionales y este lunes que regresamos a clases ellos mismos llegaron y nos ayudaron a recomponerlas, nuestros niños ya requieren de espacios dignos, pero aún no se concluye la reconstrucción”, precisó.

Finalmente, recalcó que el pasado gobierno de Enrique Peña Nieto no entregó recursos suficientes para  la reconstrucción en Oaxaca, por lo que urgió al nuevo gobierno federal a revisar el apoyo catalogado como “daños menores”, porque seguramente hubo desvío de recursos y gastos excesivos que no aterrizaron a los planteles.