Solo a un enfermo mental se le ocurrió esta broma

Horacio Corro Espinosa

30 de enero de 2019

 

Lo que empezó como una broma en whatsapp, se volvió la peor crisis para los taqueros de Huajuapan.

Fue el viernes 18 de este mes cuando a algún chistoso de Huajuapan, se le ocurrió fusilarse una nota del periódico El universal, de la CDMX, del año 2009, donde sin ningún pudor, solo modificó el nombre de una colonia de México, por una de la ciudad de Huajuapan, pero los nombres de los personajes son los mismos, así como los hechos.

Después de eso, la hicieron circular en el whatsapp, y de allí saltó a todas las redes sociales, donde se aseguraba que, en varias taquerías de Huajuapan, se vendían tacos de carne de perro. Esta nota falsa se le atribuyó al periódico El imparcial de Oaxaca.

Desde luego que el morbo es lo que más se vende. La mayoría de la gente tiene cierta repulsión a la lectura, pero cuando se trata de algo falso, o de sangre, se devoran los textos, y lo peor, lo toman como cierto.

Es lo que pasó con la supuesta venta de tacos de perro. Pero lo que en verdad caló, fue que, con tan mala leche, le agregaron a esa nota los nombres de algunas taquerías donde supuestamente aderezaban las tortillas con carne de can.

Ese chiste, en realidad, le afectó mucho a las taquerías de esta ciudad. Viernes, sábado y domingo, recorrí varias de ellas y lucían un tanto desiertas.

Platiqué con la dueña de una taquería que está en la planta alta de la calle Trujano, quien me dijo que no sabían qué hacer, pues sus ventas habían bajado más del 70%, cuando era uno de los lugares que tenía uno que esperar para encontrar un lugar desocupado.

Hoy, de los 14 empleados, se han visto forzados a darles descanso temporal, pues no es tanta la demanda para el servicio de las mesas.

Pero el daño no se quedó en la taquería nada más, también entró a la casa de 14 familias trabajadoras de la taquería. Además, aquejó a los proveedores, pues a casi todos ellos se les dejó de comprar la cantidad de siempre.

La mayoría de las taquerías hacen su trompo de carne de entre 20 a 30 kilos. Hoy los están haciendo a casi la mitad. Por si no se han dado cuenta, a los carniceros también les ha afectado, y mucho, pues dejaron de vender las piernas de cerdo de entre 50 y 60 kilos.

Luego están los expendedores de tortillas. Si antes les compraban 4 mil tortillas, ahorita les están comprando alrededor 2 mil, o mil quinientas.

Falta hablar de los proveedores de quesos. Y las señoras vendedoras del cilantro, cebollas, chiles, etcétera, ellas también han resentido económicamente sus ingresos.

En realidad, el daño que les hicieron a todas estas familias de Huajuapan principalmente, es grave, muy grave.

Para desgracia, esa nota falsa rebasó las fronteras de México. Muchos familiares que se encuentran en la unión americana, pedían una explicación sobre lo que se estaba diciendo en las redes sociales. Es más, llegaron a suponer que ese mismo tipo de carne, la de perro, la estaban expidiendo en las carnicerías.

Tanta penetración tuvo ese chisme, que algunos periodistas de la ciudad de Oaxaca y de la CDMX la tomaron como real. Ahora calculen la imagen que tiene Huajuapan en otras partes del país y del extranjero.

La velocidad de la información y de la desinformación ya es incontrolable. Estas cosas se virilizan muy rápido.

Pero ¿saben qué? Lo triste es que ninguna institución de salud en Huajuapan, ni Canirac, ni la Cámara de comercio, ni la Presidencia municipal, hicieron nada, nada, para desmentir lo que estaba pasando en Huajuapan.

¿Se acuerdan con lo que pasó con La Costeña? ¿Cuándo supuestamente un trabajador se estaba orinando los chiles?, salieron todas las instituciones a proteger a miles de familias con investigaciones y estudios.

Pero ni modo, Huajuapan sigue siendo el mismo. La intelectualidad de los funcionarios no da más que para recoger sus billetes cada quincena.

 

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