Jaime GUERRERO

OAXACA, (pagina3.mx).- Las incesantes disputas y fragmentación de la bancada del Partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) continúa provocando caos, desorden, filias y fobias en la LXIV Legislatura. 

Esta vez la petición pública e inusual de una diputada también marcó y puso un sello distintivo a la actual Legislatura.

Además, en la sesión de este miércoles, diputados de Morena del grupo opositor a la Presidenta de la Junta de Coordinación Política, Laura Estrada Mauro, volvieron a poner en jaque al Presidente de la Mesa Directiva, César Morales Niño, quien, literalmente, reprendió a las y los diputados por abandonar las sesiones ordinarias para realizar gestiones ante dependencias.

“Aquellos diputados que vienen a pasar lista y se retiran para atender asuntos de manera personal, hay que recordarles que una asamblea es la actividad principal de una legislatura y por lo tanto se tiene que estar presentes, es una responsabilidad”, lanzó.

Puntillosa, la priista Lilia Mendoza Cruz, soltó: para escuelitas a otro lado, en clara alusión a diputados de Morena.

Reclamaron entonces que las sesiones no inicien a las 11:00 horas en punto, debido a que el arranque es 1 hora posterior a la citada. En medio de esos reclamos, el diputado de Morena Ericel Gómez Nucamendi no ocultó su inconformidad con Morales Niño, por la conducción de la sesión.

Los choques y caos iniciaron cuando Estrada Mauro presentó un exhorto al edil capitalino Oswaldo García Jarquín, para que presente un Plan de Manejo y Gestión del Centro Histórico. El morenista, Pavel Meléndez, en franco rechazo, pidió votación en tablero electrónico. Para ello, se enfrascó en gritos con Morales Niño. Todos observaron la escena.

Meléndez Cruz, quien ha promovido tomas violentas del complejo gubernamental de Ciudad Administrativa, logró la votación electrónica. Vinieron los reclamos de diputados del PRI, PAN, PES, PT, y hasta de Morena, para intentar frenar el exhorto al munícipe capitalino.

“Que se ordene al Presidente (de la Mesa Directiva) por favor. Necesitamos cambiar al Presidente”, completaba Gómez Nucamendi en medio del caos. En una votación atropellada se aprobó el exhorto al edil capitalino.

Un punto de acuerdo de la morenista Hilda Pérez Luis fue otra escena de caos y confrontación legislativa entre los mismos aliados del Presidente Andrés Manuel López Obrador.

Y es que Pérez Luis propuso citar a comparecer al titular de la Secretaría de Seguridad Pública, José Raymundo Tuñón Jáuregui, ante lo que llamó la ola de feminicidios, de cuyo fenómeno el Fiscal General, Rubén Vasconcelos Méndez, señaló como responsable de la falta de atención al problema social al Capitán de Fragata.

“Hay falta de sensibilidad y conocimiento. Es penoso cuando el tema de un inmueble puede más que una vida”, asestó en franco reclamo a Morales Niño, quien solo atinaba a justificar que integrantes de la Junta de Coordinación Política acordaban qué puntos se aprobarían.

Y en medio del caos, la priista Lilia Mendoza Cruz tomó el micrófono y pidió, literalmente, a Morales Niño permiso para “ir a hacer pipí”. Las carcajadas resonaron en el recinto legislativo y aumentaron el desorden.

“Orden ya por favor (…) hay que cambiar al Presidente, a ver si hay más orden”, clamaba Gómez Nucamendi, quien miró cómo Cruz Mendoza abandonaba el recinto para enfilarse a los sanitarios con una risa socarrona dibujada en su rostro.

La bancada del PRI, comandada por Alejandro Avilés Álvarez, solo observaba y reía a cada discusión de los morenistas y sus aliados.

La panista María de Jesús Mendoza, por enésima ocasión, reclamó el tratamiento a los asuntos legislativos, por negarle la aprobación de un exhorto a la federación para reasignar más recursos a estancias infantiles. 

Exhibió nuevamente las atropelladas conducciones de la sesiones por parte de la Mesa Directiva.

Así, entre el caos, desorganización legislativa y la irremediable fragmentación de la bancada de Morena, se desahogaron más de 60 puntos, exhibiendo a la diputada Estrada Mauro la falta de capacidad política-legislativa para tutelar la LXIV Legislatura.