Nuestras asombrosas lenguas

Horacio Corro Espinosa

Hoy es el Día Internacional de la Lengua Materna. Aseguran los que saben, que la mitad de siete mil lenguas que se hablan en el planeta, se encuentran en peligro de desaparecer. Lo que quiere decir que están en ese riesgo tres mil y tantas.

Dentro del patrimonio de México, está el mayor número de lenguas originarias habladas en el mundo, y nuestra entidad oaxaqueña es una de las más ricas del país en términos lingüísticos, sin embargo, varias de estas lenguas están por desaparecer porque son las menos usadas. Ellas son el chocholteco, el chontal, el zoque y el ixcateco.

En la medida que más gente hable una lengua, más fuerza tendrá. Una lengua está viva cuando la gente la usa para comerciar, para amar, para educar, etcétera.

A través de la lengua podemos transmitir ideas en el oyente. Podemos hacer que quien nos escuche, pueda ver colores, sentir sabores, olores, texturas, o emociones. Usamos tanto el lenguaje, que por lo mismo, hemos perdido la capacidad para pensar en él. Pero el lenguaje tiene el mismo nivel de importancia que lo tiene el respirar.

El habla, en cualquier lengua, es de las cosas más asombrosas que tenemos los humanos. Durante miles de años el hombre ha buscado la respuesta al origen del lenguaje.

Para llevar a cabo el lenguaje, el cerebro envía las órdenes a todos estos músculos para que se muevan de manera que cada sonido sea emitido sucesivamente tal y como deseamos.

El lenguaje no tendría ninguna razón de ser si no dispusiésemos también, de la capacidad de escuchar esos sonidos y de interpretarlos.

Este día se habla mucho de rescatar las lenguas, pero si de veras se tiene la intención de revitalizar las lenguas que están por desaparecer, se le debe asociar a prácticas sociales. De nada sirve que se enseñe una lengua o se imponga en las escuelas si no se le da una funcionalidad social.

Lo que no me gusta de esta fecha, es que los políticos se deleitan hablando de nuestras lenguas, muchas veces sin conocerlas, mientras aprovechan para tomarse las fotos con los indígenas hablantes de un idioma, para aparecer al rato en todas las redes sociales y se comente de su presencia en radio y televisión.

Y a toda esa parafernalia escénica la titulan con un nombre semejante a: somos un país importante en cuanto a lenguas muertas y vivas. O algo por el estilo.

Parece que solo hoy se respeta a las lenguas indígenas y se les aprecia como entidades culturales. Nada de eso es importante si no se les robustece.

 

 

Qué bueno que haya un día para que nos acordemos de nuestra lengua materna. Qué bueno que hoy podemos darnos la oportunidad para asombrarnos de la separación que hay entre el ser humano y el reino animal.

Espero que no sólo este día se hable de la protección de las lenguas, o de la salvaguardia, o de dotar a las personas de las diferentes etnias todos los medios para hacerse oír y para hacerse respetar. Ojalá no sólo hoy.

 

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