Ana Luisa CANTORAL

OAXACA, (pagina3.mx).- En el marco de la celebración del Día del Niño y la Niña, el DIF municipal de Oaxaca de Juárez realizó un festival para festejar a cientos de infantes; sin embargo, Miriam no fue a celebrar, sino a trabajar para llevar alimento a su casa.

Mientras cientos de niñas, niños y adolescentes se recreaban junto con sus padres y madres en la Plaza de la Danza con el espectáculo de las payasitas Ni Fu Ni Fa, Miriam caminaba a prisa para vender sus bolsitas llenas de fruta.

¡A diez pesos!, gritaba mientras cientos de niños y niñas reían, comían y bebían.
La pequeña Miriam debía apresurar el paso para vender lo más que se pudiera, “tengo que vender mucho, son 3 cajas, no puedo parar”, dijo con resignación.

Irónicamente, las instituciones -como el DIF municipal- que realizan actividades para niñas y niños de escasos recursos, pareciera que no se dan cuenta de cómo son explotados laboralmente, pues igual que Miriam, por lo menos 10 más ofertaban bolsas de fruta en el festejo.

En Oaxaca, 158 mil 340 menores sufren algún tipo de explotación laboral según la Organización Internacional del Trabajo en su informe de 2012, colocando a Oaxaca, en ese año, en quinto lugar a nivel nacional.

Además, las estadísticas indican que el 67.8 % de infantes explotados no reciben ingreso alguno, el 42.9 % no asiste a la escuela y más del 30 % no concluye sus estudios de nivel básico.

Mientras que a nivel nacional, un aproximado de 3.6 millones menores son explotados laboralmente, mismos que trabajan en condiciones de alta peligrosidad física, ya sea en la ciudad o zonas agrícolas.