OAXACA, (pagina3.mx).- El reto del PRI es sanar heridas y seguir avanzando, porque la militancia está lastimada, dolida, molesta y confrontada, advirtió Ivonne Ortega Pacheco.

La aspirante a la dirigencia nacional del PRI, pidió al Comité Ejecutivo Nacional (CEN), poner reglas claras en el proceso interno de elección.

Conocer el padrón, que los gobernadores se abstengan de inmiscuirse para no afectar la equidad de la contienda, pidió entre otros puntos.

El jueves arribó a Oaxaca como parte de su campaña para competir por la dirigencia nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

El papel de los gobernadores del PRI es complejo, porque no tienen mayoría en sus congresos, carecen de las alcaldías porque gobierna Morena, refirió.

Sin embargo, agregó, tienen que cumplir el compromiso y la esperanza porque cuando buscaron el voto generaron esperanza.

Pese a ello, los gobernadores del PRI aportan más al partido, cumpliendo con los compromisos con la gente y dejando que cada militante decida quién será su nueva dirigencia.

Ortega Pacheco alertó que actualmente se vive un proceso interno con señalamientos, de competencias e intereses, tentaciones de grupos.

Pero confió que quienes finalmente decidirán a quién quieren que los represente son quienes integran la militancia priista.

“Hay intereses, tentaciones de grupos y gentes, puede haber en el proceso interno del PRI. Hoy la militancia tendrá la certeza con su credencial, independientemente de la famosa línea”, apuntó.

A su juicio, tiene que volverse a tocar a los que dejaron el PRI, o están decepcionados. 

“La militancia pide democracia permanente, lo mismo en candidaturas a cargos de elección popular. Ya piden tomarlos en cuenta en las definiciones”, recalcó.

Sostuvo que la militancia del PRI pide eliminar el amiguismo o el compadrazgo y se tienen que denunciar los actos de corrupción de dónde provengan.

A su juicio, para renovar al PRI tiene que abrirse espacios a las generaciones de 20 a los 38 años que no han tenido cargos.

También a la representación de cada estado, porque de cada dirigencia llega una sola parte del país.

“Hoy la gente siente que las expectativas que genera el PRI no las cumple y el electorado le da la espalda”, admitió.

No obstante, dijo que el PRI tiene que aprender, porque no hay derrotas para siempre y tiene que regresar al origen y sus bases, consultando.

Así, quien resulte electo del proceso interno tendrá fortaleza y legitimidad porque saldrá de un proceso de consulta a la militancia.

Dijo entonces que la postura del PRI ante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador tendrá que ser la que la militancia les mandate.

Reiteró que la militancia ya se cansó de los acuerdos coyunturales, porque la causa que enarboló el PRI fue no al IVA a alimentos y medicinas en el 2003.

Después de ahí, solo se han dado acuerdos coyunturales si son o no gobierno, firmando pactos, acusó.

Si la militancia no coincide con la política nacional de López Obrador, no se tiene que ir, anotó.

Ortega Pacheco alertó que actualmente el PRI está en una situación compleja, hay estados gobernados por el PRI que no tienen mayoría en el Congreso Local. 

En la Cámara de Diputados Federal solo hay 43, solo 9 son de mayoría, 12 senadores en la Cámara Alta, en una condición no son definitorios, solos son testimoniales.

Por ello, de cara al 2020 en elecciones en Hidalgo y Coahuila, en el 2021 con la renovación de 14 congresos locales, 970 diputaciones locales; 1 mil 553 ayuntamientos, 12 gobernaturas y las 500 diputaciones federales, el PRI tiene la oportunidad para que sea contrapeso.