OAXACA, Oax. (pagina3.mx).- El Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) examina la posibilidades de interponer acciones legales contra la empresa de la diseñadora Carolina Herrera por el plagio de los bordados indígenas de las comunidades de Tenango de Doria, Hidalgo; del Istmo de Tehuantepec, Oaxaca, y del sarape de Saltillo, Coahuila, en su colección RESORT 2020.

Y denunció que “el presunto homenaje a la cultura mexicana, es un pretexto o intento de justificación para plagiar y lucrar con la propiedad de los pueblos”.

Explicó que “los diseños indígenas y sus manifestaciones artísticas son producto de su  historia, identidad, conocimientos y cosmovisión, por lo que su uso por terceros sin su autorización constituye un acto violatorio de los derechos humanos y se traduce en una muestra de la opresión y mentalidad colonizadora con la que se sigue tratando a los pueblos indígenas”.

Luego de condenar este acto que va en perjuicio de las comunidades indígenas y en detrimento de la propiedad de su patrimonio cultural, considera que la empresa de la diseñadora venezolana, Carolina Herrera, vulnera el derecho fundamental a conservar y proteger el patrimonio cultural e identidad de los pueblos originarios.

Por eso insistió en que “examinará las posibilidades de interponer las acciones legales que procedan para defender los derechos e intereses de las comunidades afectadas”.

Citó que de conformidad con el artículo 31 de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, corresponde a los pueblos el derecho de “[…]mantener, controlar, proteger y desarrollar su patrimonio cultural, sus conocimientos tradicionales, sus expresiones culturales tradicionales […]. También tienen derecho a mantener, controlar, proteger y desarrollar su propiedad intelectual de dicho patrimonio cultural, sus conocimientos tradicionales y sus expresiones culturales tradicionales”.

En consecuencia, el consentimiento de los pueblos es requisito indispensable para que terceros ocupen sus diseños y creaciones artísticas y en todos los casos deben participar de los beneficios que éstos generen.

Finalmente, el INPI hizo un llamado enérgico a todas las empresas y a terceras personas, a respetar los derechos de los pueblos indígenas.

Aunque, el INPI resaltó que “en el actual proceso de transformación nacional y la renovación de la vida pública se ha priorizado una nueva relación entre el Estado y los Pueblos Indígenas, por lo que se les reconoce el carácter de sujetos de derecho público, respetando plenamente sus instituciones políticas, jurídicas, económicas, sociales y culturales, garantizando sus derechos y fortaleciendo sus culturas e identidades colectivas”, lo cierto es que no hay leyes que los protejan de este tipo de plagios.

Y es que el proyecto de Ley Salvaguarda de los Conocimientos, Cultura e Identidad de los Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanos que presentó la senadora de Morena, Susana Harp, sigue sin aprobarse.