La sesión organizada por Mario Delgado “pastor” de Morena en la Cámara de Diputados se realizó bajo un ambiente desangelado, repetitivo en las intervenciones de los diputados oaxaqueños, nutrido de “aplaudidores”  regionales de cada diputado que sin empacho lucieron sus “porras” y aburrido por la carencia de experiencia en sesiones de ese tipo.

Por si fuera poco, desconcertó a los asistentes que tratándose de una sesión de Morenos y algunos que dicen serlo, contó con la presencia del gobernador del estado. Impropio y desafortunado porque fue el único de los ocupantes del estrado que al mencionar su nombre, se escucharon gritos de ¡fuera, fuera!, lo que reflejó el rostro demudado del gobernante.

Metida obvia de pata de Mario Delgado que se reveló ignorante del ambiente oaxaqueño que ha mostrado en diversas ocasiones repudio a un funcionario cuya obra pública es inexistente y que ha presumido con los diversos apoyos directos a los pueblos entregados por AMLO.

La concurrencia, en torno a 400 personas estuvo integrada por grupos acarreados de los diversos distritos de la entidad. Los diputados federales necesitaban demostrar “músculo” popular, pero en su afán reunieron modestísimas  personas que no sabían a qué tipo de reunión acudían.

Los Morenos de la capital ningunearon el acto. No pasaron de 20 los asistentes, mientras que cada diputado tenía su grupo de seguidores entusiastas.

Si la presencia del gobernador fue desconcertante, mas lo fue que acudieron burócratas/políticos de “fierro” muy ajeno a Morena. Así acudió Heliodoro Díaz Escárrega, priista añejo que destacó en la paliducha campaña de Peña Nieto en Oaxaca por la escasísima asistencia que provocó la ira del entonces candidato.

También asistieron Cony Rueda, panista calderonista cuya presencia fue motivo de puyas entre el público. Igualmente Eufrosina alias “Mamá Campanita” así bautizada cuando coordinó desafortunadamente los trabajos diputadiles.

Pero entre muchos Morenos de los distritos causó una sorpresa mayúscula el mensaje del añejo priista Manuel García Corpus, ahora convertido en Moreno, tras decenios de priismo cerril. Se le mencionó como el Zar de Arteaga por su soberbia mansión.

La sesión aburrida, terminó con un regular discurso del ahora pre-pre-candidato a dirigir Morena, aunque bajo la crítica acerba de los pocos militantes acérrimos de AMLO, por los antecedentes perredistas y ebrardistas de Delgado que, por primera vez se asoma al avispero político oaxaqueño.

Además por la labor partidista destacada de Bertha Luján, con proximidad ideológica con AMLO. Delgado, educado pero no convincente le pasó el micrófono al tieso gobernante que mandó un mensaje bueno, por breve. Así se concluyó este primer ejercicio informativo de diputados federales oaxaqueños, muchos dizque Morenos, pero todos muy lejanos de sus Distritos y de la militancia que confió en ellos y que por esa lejanía, es improbable vuelvan a votar por ellos. No obstante entre ese reducido grupo de eufóricos, convencidos de su papel de legisladores, imperó un entusiasmo que no contagió al auditorio. Tal vez en una próxima sesión, logren mejores resultados.