El Congreso del Estado exhortó al presidente municipal capitalino, Oswaldo García Jarquín, para que a la brevedad implemente operativos y vigilancia permanente en el Centro Histórico de la ciudad para evitar que las personas indigentes  utilicen las plazas y jardines para pernoctar o para hacer sus necesidades fisiológicas.

Así también para que de manera coordinada con el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia del Estado de Oaxaca, implementen un programa de asistencia y seguimiento a las personas en situación de calle a fin de brindarles apoyo y garantizar sus derechos humanos.

En tribuna, la diputada de Morena, Hilda Graciela Pérez Luis, refirió que la Ley General de Desarrollo Social describe a los grupos sociales en situación de vulnerabilidad como aquellos núcleos de población y a las personas que, por diferentes factores o la combinación de ellos, enfrentan situaciones de riesgo o discriminación que les impiden alcanzar mejores niveles de vida y, por lo tanto, requieren de la atención e inversión del gobierno para lograr su bienestar.

Asimismo, la Ley de Asistencia Social en su Artículo 4° señala que tienen derecho a la asistencia social los individuos y familias que por sus condiciones físicas, mentales, jurídicas, económicas o sociales, requieran de servicios especializados para su protección y su plena integración al bienestar.

Dentro de estos grupos se encuentran las niñas, niños y adolescentes; además, mujeres, indígenas migrantes, desplazados o en situación vulnerable; migrantes, personas adultas mayores, personas con algún tipo de discapacidad o necesidades especiales, dependientes de personas privadas de su libertad, desaparecidos, enfermos terminales, alcohólicos o fármaco dependientes y víctimas de la comisión de delitos.

Por su parte, la Ley del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia del Estado de Oaxaca establece que son sujetos de recepción de los servicios de asistencia social, entre otros, los alcohólicos, fármaco dependientes, enfermos mentales e individuos en condiciones de indigencia.

Según la Coordinación Estatal de Protección Civil del Estado de Oaxaca, en el centro de la ciudad de Oaxaca se cuentan hasta 300 personas indigentes.

De acuerdo a Pérez Luis, similar situación ocurre con las personas en estado de ebriedad.

Es constante la queja, por parte de la ciudadanía, por la propagación de personas alcoholizadas que han utilizado el zócalo capitalino, la alameda de león, diversos atrios de las Iglesias y calles en la capital, como refugio para pernoctar y, peor aún, para hacer sus necesidades fisiológicas.

Lamentó que la ciudadanía y dueños de comercios establecidos se vean afectados por la presencia de los miembros del “escuadrón de la muerte”, como es llamado al grupo de personas alcoholizadas e indigentes que a diario invaden los jardines, plazas y calles del centro de la ciudad, ya que la mayoría de ellos perturba el libre tránsito y en ocasiones molesta, en su mayoría, a las mujeres que transitan por las calles de la ciudad.

Agregó que en la primera y segunda calle de Armenta y López, así como las dos primeras cuadras de la calle “Vicente Guerrero”, fueron apropiadas de los cajones de estacionamiento por los “franeleros” quienes piden una “cuota voluntaria”, para poderte estacionar con el riesgo de que alguna unidad de motor sea dañada en caso de que el propietario se niegue a “apoyar” con una moneda.

A pesar de esta situación, las autoridades del Ayuntamiento de Oaxaca de Juárez no han dispuesto de algún operativo o generado acciones para contrarrestar esta problemática.

A su juicio, es necesario que exista vigilancia en la zona del Centro Histórico, en donde habitualmente estas personas se encuentran, ya que representa un problema de salud pública e inseguridad para las personas que transitan por la ciudad.