El domicilio de la periodista y defensora de derechos humanos, Lydia Cacho, fue allanado ayer 21 de julio, en el proceso se cometió el violento acto de matar sus perros guardianes.

Artículo 19 determinó el día de hoy en un comunicado que el agresivo acto fue en represalia del ejercicio periodístico y activista de Lydia.

La periodista cuyo domicilio está en Puerto Morelos, Quintana Roo, sufrió de robo de información y daño de propiedad.

Los allanadores entraron rompiendo los cables de las cámaras de seguridad y desactivando alarmas.

Adentro, sustrajeron el equipo de trabajo de la periodista: una grabadora de audio, tres cámaras fotográficas, varias tarjetas de memoria, una computadora portátil y 10 discos duros con información de interés público sobre casos de pederastia.

Sin embargo, Lydia Cacho aseguró que la información también la tenía respaldada en dispositivos de almacenamiento en el extranjero.

En el proceso de agresión y destrucción, los delincuentes destrozaron fotografías familiares, ropa interior y objetos del hogar.

Además, asesinaron a una perra que protegía la casa y a una segunda la envenenaron.

Esto sucede en el contexto de la búsqueda de justicia de Lydia Cacho por la tortura a la que fue sometida en 2005 por parte de un grupo criminal de poder encabezado por altos funcionarios y empresarios de los estados de Puebla y Quintana Roo“, escribe Artículo 19 en el comunicado.

El Comité de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas declaró a México responsable por la violación de sus derechos humanos, por la tortura a la que fue sujeta y por la falta de debida diligencia a la investigación“, continúa.

Expertos en temas de seguridad concluyeron que los violentadores buscaban a la periodista, pero que no le encontraron.

En respuesta, la periodista mantiene el pie de lucha y declara que el miedo que siente no permitirá que pierda la búsqueda de justicia.