Revelan historias de explotación jornalera en Berrymex, productora de frutos rojos

Revelan historias de explotación jornalera en Berrymex, productora de frutos rojos pagina 3

Texto y fotografía: Jade Ramírez / @jadercv

Son pocos los kilómetros a pie de la carretera Guadalajara-Morelia, la que bordea el lago de Chapala, donde no se ve un invernadero en operación o en construcción. Frambuesa, zarzamora y fresa son lo que, principalmente, se cosecha todo el año. Según el mapa de la empresa Berrymex sólo en Jalisco y Michoacán se producen simultáneamente cuatro frutos de forma orgánica, mientras que en Baja California Norte, tres; en los estados como: Puebla, Guanajuato, Estado de México, Veracruz y en algunos más del norte del país únicamente se cosechan fresas.

Revelan historias de explotación jornalera en Berrymex, productora de frutos rojos pagina 3
Imagen recuperada de Zona Docs.

El pueblo San Quintin en Ensenada, Baja California, cobró notoriedad hace un par de años por las denuncias de abusos a jornaleros y la explotación laboral que, principalmente migrantes del sur del país, enfrentan a manos del gigante de los frutos rojos: Berrymex, pero en Jalisco hay una métrica muy parecida.

En un contexto de desigualdad y pocas opciones laborales, la gente de la región ciénega, donde se ubica esta empresa, reconoce que, de no tener empleo, a trabajar “en las berries”, ya es una ganancia; aunque la paga no corresponda a la jornada extenuante de piscar en un surco de la gran empresa mexicana afiliada a la familia Reiter, la cual lleva 100 años en el mercado tras ser fundada en San Francisco Bay, Estados Unidos; dicha marca trascendió y conquistó la industria agrícola bajo el sello Driscoll Strawberry Associates.

Mapa Berrymex de explotación jornalera en Jalisco Pagina 3
Imagen recuperada de Zona Docs.

Martina es piscadora. La saludé cerca del rancho Los Cuates en la carretera federal 15. Por razones de seguridad prefiere mantener su identidad reservada, pues teme que la “castiguen” con la suspensión de la raya por hablar con personas ajenas al mando del rancho. Su jornada laboral en Berrymex es de diez horas, le pagan ocho e invierte doce. Se levanta a las cinco de la mañana para alistar ropa, comida y dejar hijos encargados con las vecinas. Debe salir puntual al pie de la carretera porque si pierde el camión que la recolecta, pierde el día y esto amerita una penalización de 120 pesos; gana mil 100 por semana y sólo tiene media hora dos veces al día para comer, orinar e hidratarse.

Ya antes trabajó de cocinera en una fonda, de afanadora en una empresa e intentó trabajar en una farmacia en el centro de Jocotepec, pero a “los tres, cuatro meses para afuera, no me dejaban ganar antigüedad”, me explicó como razón del por qué aceptó irse a las berries.

La humedad y el calor a las 12 del día en las personas fuera de un invernadero se vuelven llevaderas. A lo lejos se asoman nubarrones grises que a cualquiera le refrescan el panorama sabiendo que pronto lloverá. A Martina, el sol no le pega duro porque está debajo de un enorme toldo de plástico, pero aún así por la resolana lleva puesto sudadera de manga larga, cachucha y un pañuelo mojado entre la frente y el cuello. Bajó de peso desde hace seis meses que entró a trabajar: “no es porque no coma, es que aquí sudas porque sudas”, me cuenta mientras mira que nadie pregunte por su ausencia del surco, para seguir platicando conmigo.

Empezó vendiendo con su una tía botes de frutos rojos en la carretera y así le cayó la propuesta de irse a un empleo “seguro”, dice. Le cuestiono cuál es la seguridad al ser pizcadora y me responde: “siempre habrá trabajo aunque me lo paguen mal y deje a mi familia mal atendida, pero puedo arrimar centavos”.

Cada bote mediado que pizca un recolector, se paga a cinco pesos, después de 100 botes dan 50 centavos por cada bote extra, cuando entregan 700 ya comienza la ganancia. Los pizcadores con buena capacidad hasta pueden obtener 7 mil pesos por semana, pero por lo regular, me explica Martina, la semana sale de 2 mil pesos mínimo y máximo 2 mil 500 pesos.

Honestidad, equidad y respeto” son los valores que sustentan la visión de Berrymex Sociedad de Responsabilidad Limitada de Capital Variable que, además, de ser orgullosamente una filial de los hermanos Reiter, dueños de Driscoll, también es integrante de la Asociación Nacional de Exportadores de Berries; sin embargo, en cinco casos de despido injustificado y con alevosía, los valores que difunde en sus sitios institucionales quedan cuestionados.

ZONA DOCS

Esta es la primera parte de un reportaje completo que pertenece al sitio de periodismo independiente Zona Docs; puede encontrarlo en el siguiente enlace, bajo su título original “Invernaderos en Jocotepec: el fruto rojo de la desigualdad“.