Oaxaca, pagina3.mx.- La violación sistemática del derecho al acceso al agua potable, desde hace dos años, en contra de habitantes de San Pedro y San Pablo Ayutla, Mixe, podría tipificarse como tortura.Desde hace 370 días, sus vecinos del municipio de Tamazulapam del Espíritu Santo se apoderaron de los veneros que abastecía el líquido a más de tres mil personas, por un presunto conflicto agrario.

La situación ha desencadenado que el grado de conflictividad se incremente entre ambas poblaciones, pero también que los derechos a la educación, salud y una vida libre de violencia para las mujeres no se respete, concluyeron integrantes de la Misión Civil de Observación de la Zona Mixe.

Durante los días 5,6 y 7 de agosto, activistas que integran la Red de Organizaciones de Derechos Humanos, conformada por 87 organizaciones en 23 Estados; realizaron una inspección a ambos municipios.

Entrevistas, reuniones de trabajo con autoridades municipales, estatales y demás dieron como resultado omisiones que han vulnerado de manera sistemática los derechos humanos de niños, niñas, mujeres y adultos mayores de ambas comunidades.

Aunque el problema podría tipificarse como el delito de tortura, integrantes de los colectivos y organizaciones consideraron que es necesario continuar con la investigación y el análisis para su consideración.

“Ante un contexto de gran urgencia, la comunidad de Ayutla no ha contado con agua durante más de dos años. La Misión buscó entrevistas con las personas del conflicto agrario que de acuerdo a las declaraciones públicas del gobierno estatal es la causa principal de falta de obras públicas para conectar el agua”.

“Sin embargo, en las reuniones realizadas con autoridades civiles y tradicionales con ambas comunidades pudimos constatar que existe un manejo parcial por parte de la Secretaría General de Gobierno y la Comisión Estatal del Agua, con acuerdos verbales que no cuentan con un respaldo documental, así como los procesos de atención y solución del conflicto”, concluyeron.

Las y los integrantes de la Misión, manifestaron su preocupación ante la omisión del gobierno toda vez que el conflicto ha derivado otros problemas como la falta de acceso al a salud y educación.

Ante la falta del líquido en los cuatro tanques de abastecimiento, habitantes de Ayutla han recolectado el agua pluvial, por lo que esto ha derivado en enfermedades gastrointestinales e infecciones en las vías urinarias.

“La falta de agua ha provocado que la atención medica no sea la correcta, pero además se vulnera el derecho a la educación debido a que no se les garantiza que los baños se encuentren limpios”, dijeron tras dejar a un lado el tema del crimen organizado, el cual presuntamente es el centro de la problemática.

Los testimonios de las mujeres son de gran desesperación, pero se manifestaron por la paz y por la vía legal, señaló la Misión.

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