Jorge Celestino Ruiz Vázquez fue asesinado en su casa, en La Bocanita, Actopan, Veracruz a sus 58 años, 30 de los cuales fue periodista. La cruda muerte que le dieron pudo evitarse.

Narra Victor M. Toriz, en La Silla Rota, en “Jorge Celestino: La noche que el silencio ganó en La Bocanita“, que todavía en el barullo posterior al asesinato de su padre, el joven hijo de Jorge lavaba la sangre de la cocina donde le arrebataron una vida de paternidad.

Él y la familia que no dan descanso al dolor, anteceden al desánimo y todavía limpian lo que México quita a los periodistas: vidas.

En un descaro protocolario, Jorge Celestino seguía recostado sobre su sangre mientras toda la familia esperaba a que las instituciones que nunca auxiliaron documenten su tristeza.

Somos prensa, no disparen“, dirían el tres de agosto las cartulinas de veracruzanos periodistas que exigían justicia por su colega.

Ellos mismos hacen la denuncia: la CNDH, la Fiscalía, Seguridad Pública y el gobierno estatal sabían que Jorge estaba en peligro, y no hicieron nada.

En octubre y noviembre 2018, la fiscalía de Veracruz recibió la denuncia del periodista; había recibido ataques en su hogar.

La queja acusaba directamente a José Paulino Domínguez, alcalde de Actopan, Veracruz.

Jorge Celestino era corresponsal de Gráfico de Xalapa, periódico en el cual se le dedica una carta abierta el 30 de diciembre 2018 a Cuitláhuac García Jimenez, explicando la situación riesgosa de la que pendía Ruiz Vázquez.

El gobernador hizo silencio.

Cuenta Blanca Flor, cónyuge del periodista asesinado, que la patrulla designada para su custodia había dejado de ir cuatro meses atrás y días antes del atentado se estuvo instalada debajo de un árbol, a veinte metros del domicilio de Jorge.

Las amenazas contra el periodista se registraron en la carpeta de investigación CI/114/2018/PC, de ahí se dictaron las medidas cautelares que le mantenían “vigilado”.

En febrero 2019, Jorge Celestino se quejaría ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos por no lograr ningún avance en su caso.

Hasta el 5 de junio, el periodista logra asesoría jurídica de parte de la Comisión Estatal y comienza trámites de procedimiento de atención.

Las autoridades se han comprometido a seguir la pista del alcalde José Paulino Dominguez para cerrar sus indagatorias.

Jorge Celestino Ruiz Vázquez era un tipo humilde, apasionado periodista por tres décadas; ganaba poco por su labor pero lo hacía por pasión al oficio. Buen padre, buen esposo y hermano.