Tras el arranque de la discusión de la Agenda Estratégica Sur Sureste encabezada por el presidente de la república, el diputado Carol Antonio Altamirano dijo que esta es la oportunidad más importante “en décadaspara corregir el desequilibrio en el desarrollo regional.

De acuerdo al legislador oaxaqueño, durante el periodo neoliberal únicamente se puso atención y se dieron estímulos económicos para el desarrollo del centro y del norte del país. La realidad es que se olvidó a la gente del sur y sureste. Los gobiernos neoliberales pensaron que bastaba con tener inversión en la frontera y que por arte de magia el bienestar llegaría también a las zonas pobres.

Los hechos demuestran que eso no pasó. Oaxaca, Chiapas y Guerrero siguen siendo las entidades con mayores rezagos en educación, salud, empleos formales, ingresos propios y en general son las zonas donde la pobreza esta acentuada, apuntó.

Antonio Altamirano dijo que, como acto de justicia, es un acierto del nuevo gobierno federal al que se suman los gobiernos locales, los empresarios y las empresarias para tratar de corregir esa diferencia. Todos los mexicanos deben ser incluidos en el desarrollo nacional.

Bajo esa perspectiva, señaló que es indignante que existan “dos Méxicos“; por un lado, el México del centro y el norte, con mejores condiciones de desarrollo y, por el otro, el del sur-sureste, donde simplemente se menosprecian todas las necesidades y se desperdician las oportunidades de crecimiento.

La estrategia que se necesita, dijo el secretario de la Comisión de Hacienda, es alentar la inversión privada y complementarla con inversión publica. Eso debe hacerse pronto, con recursos suficientes, sin corrupción, involucrando a las comunidades indígenas y con transparencia.

Los nuevos proyectos deben concretarse cuanto antes porque son los que cambiarán la base económica de toda la región.

Citó que es vital y prioritario terminar las carreteras de Oaxaca a la Costa y al Istmo porque generarán una dinámica completamente distinta al conectar las principales zonas de la entidad.

Otro caso es la reconfiguración de la refinería de Salina Cruz que hoy trabaja a menos de la mitad de su capacidad.

El corredor transístmico es una apuesta de crecimiento regional, que tiene la ventaja de que no hay que acordar derechos de vía porque su trazo general ya existe.

También tiene un gran alcance la propuesta del Tren Maya para que el turismo y la actividad económica logren un cambio histórico.

Todo ese impulso debe darse sin descuidar a las localidades mas aisladas, hay que mantener las inversiones directamente focalizadas en las agencias y los municipios porque comunicar las cabeceras con caminos de buena calidad es fundamental, si consideramos que esas carreteras son las venas por donde fluye la posibilidad del crecimiento en las zonas pobres.

Prometió que los diputados y las diputadas federales estarán pendientes y apoyarán desde el logístico para que esas inversiones se concreten.

Esta voluntad y estas necesidades deben expresarse en programas y proyectos de inversión que formen parte del nuevo presupuesto para el año 2020.

Es ahí donde deberán concretarse los montos y los proyectos que impulsará el gobierno federal y será responsabilidad de la cámara de diputados y diputadas el aprobarlos y darles seguimiento, concluyó el diputado oaxaqueño.