09 de agosto 2019.- Mientras López Obrador se ocupa en estrangular las prerrogativas a los partidos de oposición para debilitar su reagrupamiento y reorganización rumbo al 2021 y “el empleado del año” Marcelo Ebrard hace con la tragedia en El Paso, la contracampaña a Donald Trump, el cártel que dominará en la era de la 4T, le recuerda al Presidente, quién manda.

Y cómo no. Tiene ya presencia en 28 entidades y en más de 20 países. Su principal estrategia para acabar con los grupos rivales, es aterrorizar a los integrantes para que se pasen a sus filas y quedarse con los negocios, desde el cobro de piso a comerciantes y las drogas, hasta el huachicoleo y secuestro.

Por eso, tantos descabezados los últimos dos meses en Morelia y ahora los descuartizados y colgados en Uruapan. Por eso, el matadero de gente del grupo huachicolero de “Santa Rosa de Lima”, en Guanajuato y en Quintana Roo, de narcomenudistas de “Los Pelones” en bares y restaurantes repletos de turistas.

No nos hagamos. El presidente López Obrador declaró en su mañanera del 30 de enero el fin de la guerra contra el narco; dejó de perseguir a los grupos criminales porque su mente solo hay amor y paz, y se desató el infierno.

Por eso, los 20 mil muertos en lo que va del año. La lógica es clara: que se maten entre ellos, porque es más fácil lidiar con uno –y porqué no, negociar-, que con seis cárteles y 80 grupos que controlaban de la producción, trasiego y venta de drogas, secuestro, extorsión, robo de vehículos, de transporte, huachicol, trata, etc.

Por poco espacio disponible en esta entrega, no me detendré a un análisis semiótico de las imágenes, que amablemente y por lo regular, policías y agentes proporcionan de las escenas de crimen a los reporteros de la policiaca y que luego son retomadas, sin crédito por lo general, por los sitios. Si revisamos las gráficas correspondientes a Uruapan, no son más de siete tomadas de igual número de ángulos.

Por eso, para entender lo que pasó la noche del miércoles y la madrugada de ayer en la puerta de entrada a la Tierra Caliente michoacana, la clave está en el mensaje de la manta:

Con el respeto que le tenemos a la bella población de Uruapan, nos deslindamos de toda manta o publicación que ha salido en las redes sociales, nosotros no amenazamos. No tenemos arreglo con nadie del gobierno, y la guerra es contra los viagras. No contra los encargados de la seguridad ni los gobernantes del estado. Lo que si claro les dejamos es que todo el que colabore, ayude en algo a la chatarra, Ronald, ratón, moto, mono verde, maniaco y fillos. Así van a quedar.

Gente bonita siga con su rutina.

Haz patria y mata un viagra.

Aquí puedes leer completa la opinión de Martha Elba Torres Martínez/ SemMéxico: https://www.semmexico.mx/?p=10618