Aunque tenía claros algunos conceptos por haberme encontrado información al respecto en el H.G.D.A.V. quise profundizar un poco más por resultarme tan interesante el tema de la donación de sangre y así me encontré el sitio blooders.org donde han publicado los siguientes datos que ahora comparto:

  • De acuerdo al último reporte de la Organización Panamericana de la Salud, México ocupa el último lugar en donación altruista de América Latina.
  • Con una sola donación de sangre puedes impactar la vida de 3 personas ya que tu sangre se separa en glóbulos rojos, plaquetas y plasma.
  • Cada dos segundos, alguien en algún lugar necesita sangre.

Otra información que me alienta a ser donador altruista registrado, verificado y por supuesto recurrente es la que aparece en la página web de The Who. Pero no hablo del grupo de rock, sino de la World Health Organización (Organización Mundial de la Salud, la O.M.S. www.who.int) que también “rockea”, cómo no. En donde, en la sección de preguntas frecuentes sobre la donación de sangre, dice:

“He aquí algunos ejemplos de personas que precisan transfusiones:

  • Las mujeres con complicaciones obstétricas (embarazos ectópicos, hemorragias antes, durante o después del parto, etc.);
  • Los niños con anemia grave, a menudo causada por el paludismo o la malnutrición;
  • Las personas con traumatismos graves provocados por las catástrofes naturales y las causadas por el hombre; y
  • Muchos pacientes que se someten a intervenciones quirúrgicas y médicas complejas, y enfermos de cáncer.” (https://www.who.int/features/qa/61/es/)

Así es que no se trata de cualquier cosa, ¿eh? En otra página del mismo sitio se dice además:

“La única forma de garantizar el suministro de sangre segura es la donación periódica por voluntarios no remunerados.

Sólo se puede asegurar un suministro suficiente de sangre no contaminada mediante la donación regular por voluntarios no remunerados, que son los que tienen la menor prevalencia de infecciones transmisibles por la sangre. La O.M.S. insta a los países a elaborar sistemas nacionales de transfusiones basados en donantes voluntarios no remunerados y a trabajar para alcanzar la autosuficiencia en el suministro.” (https://www.who.int/features/factfiles/blood_transfusion/es/)

Sin embargo, como todos, una transfusión sanguínea no es un tratamiento libre de riesgos, así es que la O.M.S. recomienda enfáticamente que, para tranquilidad de personas como Vicente Fernández, la sangre donada debe analizarse siempre, debe someterse en todos los casos a pruebas de detección del V.I.H, las hepatitis B y C y la sífilis. ¡Pues claro, mi Chente! ¿Qué pensabas? ¿Que cualquier Alejandro Fernández puede ser donador?

Por cierto que existe una modalidad en algunos países, y supongo que en algunos establecimientos privados en México, llamada “Donación autóloga”, que no consiste en otra cosa sino en que, como su nombre lo indica, el paciente hace un guardadito de su propia sangre, por ejemplo antes de una operación, para que le sea restituida en el momento que la requiera, esto es, que se trata de alguna clase de autotransfusión. Desafortunadamente para Chente Fernández parece ser que el mismo procedimiento no es aplicable para el hígado (ese no va a “Volver, volver, vooooolveeeeeerrrrr”). Por cierto que curiosamente un procedimiento basado en algo como la donación autóloga o autotransfusión fue utilizado por el  infame heptacampeón de la Tour de France, la vuelta ciclística más famosa y exigente del mundo, en lo que se conoce ahora como el caso de dopaje más sofisticado de la historia.

La O.M.S. también resalta que:

“A menudo se prescriben transfusiones sanguíneas a pesar de la existencia de tratamientos alternativos simples y seguros que pueden resultar igual de eficaces. En consecuencia, esas transfusiones pueden ser innecesarias y exponen a los pacientes a un riesgo innecesario de infecciones, como V.I.H. y hepatitis, y reacciones transfusionales graves.”

Aunque en la versión en español del sitio web de la Cruz Roja en Estados Unidos dice en su sección de preguntas frecuentes sobre el tema:

“¿Existen sustitutos para la sangre?

No, actualmente no hay sustitutos para la sangre. Sin embargo, continuamente se está investigando para identificar nuevas alternativas a la transfusión de sangre. La Cruz Roja sigue activamente las investigaciones para la sustitución de sangre y trabaja de cerca con otras organizaciones para desarrollar nuevas alternativas para la transfusión.”

(https://www.redcrossblood.org/espanol/donar-sangre/preguntas-frecuentes-sobre-la-donacion.html)

¿Y a todo esto qué es la sangre? Pues se considera ni más ni menos que un tejido que está formado por una parte líquida (55%), el plasma, que está compuesto por agua, sales y proteínas y una parte sólida (45%) que son glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas. Su principal función es el transporte de gases; el oxígeno desde los pulmones hasta los tejidos y el dióxido de carbono a la inversa, de los tejidos hacia los pulmones, por medio de los glóbulos rojos. Los glóbulos blancos son parte del sistema inmunitario y se encargan de combatir infecciones y las plaquetas son las responsables de la coagulación de la sangre cuando se produce una herida. Todas estas células se producen en la médula ósea. Pero no solamente eso, la sangre también distribuye a todas las células del organismo los nutrientes absorbidos en el aparato digestivo y moviliza los desperdicios que se generan a los riñones y el hígado que se encargan de procesarlos. Ayuda además a regular la temperatura corporal. Dependiendo de edad, sexo, peso y talla una persona adulta puede tener entre 4 y 6 litros de sangre equivalente a alrededor del 7% de su peso corporal. (http://transfusion.granada-almeria.org/donar/que-es-la-sangre).

Adrián Lobo

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