Con la asistencia de Rafael Barajas el célebre “Fisgón” se realizó la primera de, inicialmente anunciadas tres sesiones, en otros tantos días, para después ajustarlas a dos. La concurrencia fue nutrida cerca de 500 personas, pero escaseaban los rostros de las conocidas huestes lopezobradoristas. Alguien mencionó que, extrañamente abundaban priistas y panistas! El sitio para las sesiones está lejos del Centro Histórico, cuando anteriormente se habían reunido en un conocido hotel de la Calzada Porfirio Díaz. Las invitaciones no se difundieron oportunamente y hasta pocas horas antes se precisó el domicilio. Muy extraño.

Una eufórica Morena manifestó que las sesiones estaban manipuladas por los organizadores que para no sufrir percance alguno, cuidaron que acudieran sus más fieles seguidores, aunque con evidente afiliación al tricolor o al azulenco. En las redes se desataron feroces críticas, producto de la frustración de no participar en sesiones que parecen apuntar a la emergencia del Instituto de Formación Política que ha bloqueado la presidente encargada del partido, la empresaria Yeidcold Polensky.

Peores fueron las rabietas de grupos de Morenos que afirmaron que los organizadores estaban boicoteando el Instituto de Formación Política para manosear sus actividades, distorsionarlas y gozar del suculento presupuesto autorizado y próximo a ejercerlo.

De paso se señaló que, seguramente sucederá algo idéntico en las sesiones programadas para Juchitán. Y como cereza del pastel denunciaron que para dirigir al Instituto de Formación Política se requiere un destacado investigador o universitario prestigiando, con estudios que garanticen su eficaz conducción. Denunciaban que entre los actuales organizadores, solo se identifican oportunistas “grillos”, escapados de “tribus” borrada del mapa político desde el 1o de julio de 2018

Nubarrones preocupantes en el partido avasallador, con Presidente activismo y grupos de escaladores deseosos de nóminas gordas. ¿sabrá esto el Fisgón?

 

Pedro Ramírez Z.