Texto y Fotografía: Angie García y Blanca Salazar
Este texto pertenece a Amapola Periodismo, se reproduce por aquí por medio de la Alianza de Medios de la Red de Periodistas de a Pie.

Apango, Guerrero.- El tejido de cinta de palma se realiza desde épocas remotas, generación tras generación, las mujeres y hombres heredan este oficio en comunidades nahuas.

La palma de soyate o soyamiche  es un recurso natural que ha aportado recursos a las economías campesinas por muchos años, no está en peligro de extinción, pero en algunas regiones ya hay escasez.

Tejer de cinta de palma una costumbre nahua poco valorada México pagina 3

El proceso del tejido de cinta de palma es riguroso pero poco valorado social y económicamente. Quienes se dedican a él por lo general son mujeres, niños y ancianos, la mayoría de los hombres por falta de empleo migran a los campos de los estados del norte o a los Estados Unidos.

La preparación de la palma es un proceso de varios días, desde ir al campo a cortarla, quitar residuos, hervirla, secarla –en este punto hasta dos semanas puede estar colgada para que obtenga el color blanco.

Tejer de cinta de palma una costumbre nahua minusvalorada en México pagina 3

Algunos sólo la remojan en agua fría o la hierven varios minutos. Finalmente quedan las tiras para ser tejidas en forma de trenza hasta unos veinte metros de largo, por dos o cuatro centímetros de ancho.

El tiempo que se lleva para elaborar el tejido de la cinta varía entre una a cuatro horas, dependiendo la habilidad de quien la realice. Una familia puede tejer entre cinco hasta 30 rollos por semana.

Tejer de cinta de palma una costumbre nahua minusvalorada México pagina 3

El problema es el precio, adquirir la materia prima les puede costar hasta 100 pesos o más pero la venta es al mínimo. Un rollo de cinta se los pagan de cuatro a  ocho  pesos, dependiendo de la longitud de ésta. 

Una familia completa recibe por este trabajo de todos los días apenas 120 ó 240 pesos máximo a la semana

Las cintas de palma se convierten en sombreros, tapetes, manteles, cestos, tortilleros, bolsas juguetes y muchas cosas más.

Hoy en día, son pocas las personas que por diversas razones ya no elaboran el tejido de cinta de palma, ya sea por cambios culturales: entre ellos, la pérdida de la lengua materna.

En la comunidad de Zotoltitlán, municipio de Mártir de Cuilapan, 80 por ciento de las mujeres se dedican a la elaboración del tejido de la cinta de palma.

Encuentra el texto original en el siguiente enlace: Tejido de Palma: saber ancestral desvalorizado.