Fuente: Diana Manzo en La Jornada.
Foto: Myriam Navarro en La Jornada.

El Sistema de Agua Potable de Matías Romero, municipio istmeño de Oaxaca, ha fallado en las líneas de transmisión eléctrica; el problema continúa sin reparo a pesar de las quejas de las personas afectadas a la Comisión Federal de Electricidad.

14 mil habitantes al norte del Istmo de Tehuantepec, más o menos, sufren la escasez en la que el sistema público les mantiene.

En consecuencia, la gente ha tenido que adquirir agua por medio de pipas independientes, recurso mucho más caro pero necesario para sobrevivir; gastan hasta unos 200 pesos para llenar sus tinacos.

Hay quienes han recibido donaciones de las autoridades municipales, no obstante, el agua es insuficiente para llenar las necesidades vitales de todo mundo.

Como estos apagones son constantes, los pobladores deben almacenar agua que les dura sólo 72 horas y, si transcurre otro día más sin el servicio, entonces las familias comenzarán a exigirlo, pero la responsabilidad es de la CFE que no atiende nuestros llamados“, declara Arturo Gutiérrez, administrador del Sistema de Agua Potable del municipio Matías Romero.

Arturo insistió en que el problema es fundamentalmente de la Comisión Federal de Electricidad, cuyo mal servicio ha dejado pasar el mantenimiento necesario para que funcione el sistema; dice el administrador que lo único que se requiere es energizar las tres cuchillas que van en los pozos de agua.

Dos camionetas atienden a los municipios de Matías Romero como de San Juan Guichicovi o también Santa María y Santo Domingo Petapa, entonces vemos que no es suficiente para atender nuestras necesidades“, fue lo que dijo uno de los pobladores afectados.

El entrevistado para la Jornada, llamó al director de la CFE, Manuel Bartlett a que atienda las ineficiencias de su institución para cumplir con su servicio eléctrico.